Jueves 07 de Octubre de 2010
Una nena huérfana de 4 años fue sometida a malos tratos por su abuela, un tío y una tía, quienes, inclusive, la mantenían maniatada y amordazada en un cajón en una casa de la ciudad tucumana de Los Pocitos. Alertados por vecinos, la policía liberó a la pequeña y detuvo a quienes la tenían a su guarda.
El caso de la niña llegó a la Justicia luego de que vecinos de la casa de sus tíos la filmaran cuando estaba maniatada y amordazada.
La nena quedó internada en la Casa Cuna de la capital tucumana, donde la directora de Familia y Minoridad de la provincia, Daniela Bravo, explicó que se encuentra contenida por un equipo interdisciplinario de especialistas.
El caso se desencadenó el lunes último cuando un grupo de vecinos hizo una presentación en una comisaría del barrio Diagonal Norte, donde tenían encerrada a la nena, el mismo barrio en el que murieron sus padres y sus hermanos en un incendio, hace unos tres años.
El comisario Raúl Brito dijo que él tomó la denuncia y se presentó en la vivienda donde estaba encerrada la nena. Allí lo recibió Juan Carlos Jiménez, tío de la chica, quien señaló que los dichos de la gente eran falsos. Pese a ello, Brito pidió inspeccionar la casa.
“El cuadro con el que me encontré fue dramático. La nena tenía golpes en la frente, rasguños en el rostro y los labios partidos. Además, estaba muy sucia. Cuando le revisé el resto del cuerpito, encontré marcas que parecen ser quemaduras de cigarrillos. Ordené que inmediatamente fuese trasladada a la comisaría”, relató.
Mientras Brito realizaba la inspección, un centenar de personas se concentraba frente a la casa para pedir que la nena sea rescatada.
“La niña nunca salía a jugar. Sabíamos que algo pasaba. Hasta la hacían dormir en un gallinero. Cuando vimos que el comisario se la llevaba en sus brazos, todos lloramos. Estaba flaquita y abandonada”, contó al diario tucumano La Gaceta Valeria Avellaneda, una vecina que estaba muy angustiada por la situación.
A las 23 del mismo lunes, se presentaron en la comisaría la abuela y la tía de la niña, María Dolores Roldán, de 57 años, y Paola Jiménez, de 30 años, quienes reclamaron que les fuese entregada. Pero detrás de ellas había llegado un nutrido grupo de vecinos que pidió lo contrario.
Daniela Bravo señaló que la niña fue revisada ayer por médicos forenses y que “conversó con una psicóloga”.
“Estamos tratando de tener el máximo cuidado con ella, porque aún debe adaptarse a la institución”, aclaró. “No es un caso cualquiera, ya que la nena viene sufriendo desde hace años, considerando que sus padres y hermanos murieron en un incendio”, explicó. l (DyN)