Narcos asesinan a 17 jóvenes en un centro de rehabilitación mexicano
Al menos 17 jóvenes fueron asesinados en un centro de rehabilitación para adictos a las drogas en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, considerada la urbe más violenta y peligrosa de México.

Viernes 04 de Septiembre de 2009

Al menos 17 jóvenes fueron asesinados en un centro de rehabilitación para adictos a las drogas en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, considerada la urbe más violenta y peligrosa de México.
  “Varios desconocidos irrumpieron anteanoche en la institución denominada El Aliviane, en el barrio Bellavista, atendida por religiosos cristianos, y dispararon contra los jóvenes que oraban en la sala principal”, informó el secretario de Seguridad Pública del estado de Chihuahua, Víctor Valencia.
  A causa del ataque, perpetrado con poderosos fusiles automáticos AK-47, empleados usualmente por el crimen organizado, otras seis personas resultaron heridas. La masacre se sumó a otros 23 asesinatos ocurridos anteayer en Chihuahua, la cifra más alta en la historia de ese estado mexicano en una sola jornada.

Triste herencia. Los vecinos limpiaban la sangre ayer en la entrada del centro para drogadictos mientras que madres y esposas de las víctimas se congregaban frente a la Procuraduría para exigir respuestas.
  Fue el tercer ataque en tres meses contra centros para drogadictos en esta ciudad, lo que genera interrogantes sobre si los carteles de la droga intentan evitar que sus miembros se rehabiliten, o simplemente buscan un sitio para matar fácilmente a sus rivales.
  Hasta ahora, las autoridades no han practicado arrestos ni mencionado hipótesis.
  “No nos dicen nada”, lamentó Elisabeth Quintero, de 32 años. “Sólo que alguien los mató”.
  Quintero, tratando de contener las lágrimas, dijo que perdió a su hijo de 16 años, a su hermano menor, de 28, y a su primo, de 21. Otra mujer le acariciaba el cabello, tratando de consolarla, frente a las instalaciones de la procuraduría general de justicia del estado de Chihuahua. La creciente actividad de los narcotraficantes en México ha derivado en un aumento en el consumo interno de estupefacientes, particularmente en las ciudades fronterizas, donde hay una gran presencia de las bandas criminales. Numerosos centros de rehabilitación han abierto sus puertas en los años recientes, algunos en las propias casas de drogadictos que se han recuperado y que tienen un pasado oscuro.
  Las huellas de sangre marcaban ayer un rastro siniestro desde la puerta del centro Aliviane, hecho con ladrillos de cemento, mientras policías y soldados montaban guardia. En la esquina más cercana, un habitante limpiaba un charco de sangre con un trapo de piso. Había poca información ayer sobre las víctimas, mientras muchos familiares se reunían en la oficina del procurador para averiguar si sus seres queridos estaban entre los muertos. Quintero se negó a dar detalles sobre los problemas de adicción de sus parientes, al señalar sólo que se inscribieron en el centro para enderezar su vida. Dijo que su joven hijo había sido un “delincuente”.
  Jaime Valle trataba de entender por qué su hijo de 17 años, Jaime Saúl Pérez, fue abatido a tiros justo cuando trataba de corregir los errores en su vida al buscar ayuda para su adicción a la marihuana. Mientras sollozaba inconsolable, Valle requirió la ayuda de familiares para salir caminando de la procuraduría. Dijo que su hijo nunca se metió en problemas, salvo por fumar marihuana. Se esperaba que concluyera su tratamiento y volviera a casa este fin de semana. “¡Exijo justicia!”, gritó Valle. “Maten a esos perros malagradecidos que andan asesinando gente inocente. ¡Justicia, quiero justicia!”
  Ciudad Juárez, la urbe más violenta y mortífera de México, ha sido el foco principal de la guerra que se libra en la nación contra el narcotráfico, y ha registrado más de 1.300 muertes este año. El derramamiento de sangre ha continuado pese al emplazamiento de más fuerzas federales en la ciudad desde marzo.
  Fronteriza con El Paso, Texas, la urbe es el lugar de origen del cártel de Juárez, que ha luchado con otras bandas por el control de las lucrativas rutas de tráfico de estupefacientes a Estados Unidos. l (AP)