Narco de Brasil mantiene un imperio desde la prisión
El narcotraficante brasileño Luiz Fernando da Costa, conocido como “Fernandinho Beira Mar”, mantiene un “imperio” agrícola que sirve de infraestructura para la introducción a Brasil de marihuana proveniente de Paraguay.

Lunes 11 de Febrero de 2008

El narcotraficante brasileño Luiz Fernando da Costa, conocido como “Fernandinho Beira Mar”, mantiene un “imperio” agrícola que sirve de infraestructura para la introducción a Brasil de marihuana proveniente de Paraguay.
  El ganado y un lago artificial en el que se crían unas 8.000 unidades del pez tilapia están localizados en la hacienda Campanaí, a 18,8 kilómetros de la frontera entre la ciudad paraguaya Capitán Bado y el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, de propiedad del narcotraficante, quien se encuentra preso en un penal de máxima seguridad en Brasil.
  La hacienda con su pista para aterrizaje de aviones de un kilómetro sirve de infraestructura para un esquema de tráfico de drogas pese a que la pena de prisión de Beira Mar permanece intacta, según la versión publicada ayer por el diario O Estado de Sao Paulo.
  En noviembre último la Justicia brasileña determinó el secuestro de los bienes de “Beira Mar”, detuvo a su mujer, acusada de llevar adelante los negocios de su marido, y envió un pedido a la Justicia paraguaya para que los bienes del narcotraficante fueran confiscados, pero hasta el momento la Fiscalía brasileña no obtuvo respuesta del país guaraní.
  Durante el operativo policial, que determinó además de la prisión de la esposa de “Beira Mar” la de otros 24 integrantes de la banda, la policía incautó 164.100 dólares.

Mueven millones. La Justicia brasileña estima que el narcotraficante y su grupo movieron en dos años unos 12 millones de reales (siete millones de dólares).
  Los enormes lucros que rinden los negocios de “Beira Mar” se deben, según el diario, a que la droga que el grupo “importa” a Brasil abastece a los tres estados más ricos: Minas Gerais, Sao Paulo y Río de Janeiro, lo que reduce los costos de traslado y distribución.
  Los negocios de “Beira Mar” están actualmente bajo la dirección del “gerente financiero” de la organización, Marcelo da Silva Leando, conocido como “Marcelinho Niteroi”, a quien el narcotraficante llama “hijo rubio” y orienta desde la prisión.
  Desde que fue preso en 2001, cuando la policía lo halló en la selva colombiana donde según el rotativo mantenía vínculos con integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, “Beira Mar” pasó por ocho prisiones brasileñas, desde las cuales mantuvo el control de sus negocios.