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"Nadie mató a nadie", dijo Coto sobre el jubilado muerto en uno de sus super

El empresario le pidió a los periodistas que "averigüen bien qué pasó" cuando un custodio y un cajero forcejearon con un hombre que se llevaba queso, aceite y chocolate sin pagar.

Jueves 05 de Septiembre de 2019

"Nadie mató a nadie, averigüen bien lo que pasó", dijo Alfredo Coto, dueño de la cadena de supermercados que lleva su nombre, acerca del jubilado Vicente Ferrer, quien murió tras ser detenido por un custodio y un empleado de una de sus sucursales luego de ser descubierto cuando se llevaba sin pagar queso, aceite y chocolate.

El empresario habló por primera vez de ese episodio al ser abordado por periodistas en un encuentro de hombres de negocios que se realizó en el Hotel Sheraton de Retiro.

“¿Vamos a ver todos los errores que pudimos cometer con 19 mil empleados y millones de personas que pueden pasar?”, preguntó el empresario. Coto dijo que en los medios se publicaron “versiones tergiversadas”, pero no reveló qué versión recibió él por parte de los empleados del supermercado de San Telmo donde se originó el incidente.

“Soy culpable de todo lo que pasa en Coto, lo bueno y lo malo”

El hecho en el que murió Ferrer sucedió el viernes 23 de agosto. El jubilado de 88 años intentó llevarse cuatro productos de la sucursal ubicada sobre la avenida Brasil al 500, barrio de San Telmo, pero fue descubierto por los empleados.

De acuerdo a la autopsia realizada al cuerpo, se determinó que el hombre murió debido a una hemorragia cerebral. El 27 de agosto fueron detenidos, pero luego liberados Gabriel Alejandro de la Rosa, vigilador de 27 años, y Ramón Serafín Chávez, cajero de 31.

La justicia sobreseyó al primero y procesó al segundo por "homicidio preterintencional", un delito excarcelable, según se informó en ese momento.

“Soy culpable de todo lo que pasa en Coto, lo bueno y lo malo”, agregó el dueño de uno de los mayores supermercados del país.

Así también hizo al arsenal de armas hallado hace dos años en un supermercado de Caballito. "La causa judicial ya fue superada", expresó. Pese a que habían sido halladas 200 granadas, 27 armas de fuego y 3.800 municiones, explicó que no se trató de “un arsenal” sino que sólo había “escopetas bien registradas en el Renar”. Y admitió que eran para los empleados de seguridad ante posibles saqueos por la crisis social.

“¿Ustedes no se dan cuenta lo que pasó de 2001 en adelante en el país?”, contestó ante la consulta periodística. Y concluyó: “Nadie es perfecto, todos podemos cometer errores”.

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