Lunes 08 de Septiembre de 2008
"Es difícil encontrar una explicación a lo que pasó en el segundo tiempo. Y ni hablar de los goles que sufrí", dijo Diego Muslera antes de referirse a cómo lo vio desde su posición en el arco. "El gol olímpico fue un golpe muy fuerte, pasado, que pega en el ángulo y entra. Fue mérito del jugador, que le pegó con mucha rosca cuando nosotros lo esperábamos en el primer palo", explicó el arquero salaíto. "En el segundo llegué a tapar el remate del 9 pero le quedó al 10 y ya no pude hacer nada y el tercero fue un cabezazo muy fuerte, tras un córner pasado, al que tapo arriba pero la pelota sigue y cae en mi espalda y ya no la pudimos sacar. No sy de sacarme responsabilidad, pero no veo la hora de verlo por la tele", cerró Diego , quien tras el 1-4 evitó que Argentino se comiera un par de goles más.