Murió por un error un bebé que se salvó de la gripe que mató a su madre
Un bebé prematuro español que se salvó de contraer la gripe A que mató a su madre murió ayer cuando una enfermera le inyectó por error el alimento que debía darle por una sonda nasogástrica, en un hospital de Madrid. “Un terrorífico error” fue la causa de la muerte del pequeño Rayan, nacido hace dos semanas de la mujer que se convirtió en la primera víctima mortal de la gripe A en España...

Martes 14 de Julio de 2009

Un bebé prematuro español que se salvó de contraer la gripe A que mató a su madre murió ayer cuando una enfermera le inyectó por error el alimento que debía darle por una sonda nasogástrica, en un hospital de Madrid.
  “Un terrorífico error” fue la causa de la muerte del pequeño Rayan, nacido hace dos semanas de la mujer que se convirtió en la primera víctima mortal de la gripe A en España. Sobrevivió a su madre y no se infectó con el virus que desde hace meses mantiene en vilo al mundo. Pero una negligencia le costó la vida. Rayan nació el 29 de junio, un día antes de que su madre, Dalilah Mimouni, cumpliese 20 años. Y también un día antes de que su madre muriese a causa del virus H1N1 en un hospital de Madrid.
  Con tan sólo 1.200 gramos, que había pesado al nacer, fue internado en cuidados intensivos y evolucionaba bien pese a haber tenido que nacer tras sólo siete meses de gestación, el tiempo de embarazo que llevaba Dalilah cuando los médicos del hospital Gregorio Marañón le sometieron a una cesárea para tratar de salvar al pequeño. Su madre se moría.
  El domingo por la noche, una enfermera se equivocó y le administró por vía intravenosa el alimento que debía ser administrado por sonda nasogástrica. “Ha confundido la vía de administración de una fórmula láctea específica para niños prematuros y la ha introducido en vena, cuando debía ir por la vía nasogástrica”, explicó el gerente del hospital Gregorio Marañón, Antonio Barba Ruiz de Gauna. “Es una gravísima negligencia que no tiene excusa”. El aspecto del líquido, según los expertos, es parecido, pero los diferentes tipos de alimentación están marcados y separados claramente, precisamente para impedir casos como éste.
  Según medios españoles, la enfermera que cometió el error trabajaba el domingo por primera vez en la unidad infantil de cuidados intensivos, si bien tenía experiencia en otras áreas. Un auxiliar la supervisaba, pero se ausentó y fue entonces cuando se produjo el error. La introducción de la leche en el torrente sanguíneo provocó un colapso en el organismo del pequeño Rayan.
  La enfermera y el auxiliar fueron apartados del servicio y lo sucedido se puso en conocimiento de un juez. La Consejería de Sanidad de Madrid abrió además una investigación. Fuentes del hospital denunciaron que la negligencia que se cobró la vida del pequeño se debe a la falta de personal y planificación del centro. Pero sea cual fuera la causa, lo ocurrido estremeció a todos. “Fue uno de los peores momentos de mi vida profesional”, dijo un apesadumbrado Barba Ruiz de Gauna. “La familia está destrozada”.
  El hospital Gregorio Marañón admitió el error de forma inmediata. “El hospital asume toda la responsabilidad posible tanto humana como patrimonial, aunque sabemos que cosas como ésta no se pueden reparar”, dijo el gerente.

Contrarreloj. En el servicio de cuidados intensivos de neonatología del hospital público, situado en el centro de Madrid, se percataron del error una hora después de que se cometiese. Los médicos aplicaron entonces los protocolos vigentes e intentaron limpiar la sangre del pequeños. Trabajaron toda la noche, pero Rayan falleció ayer al mediodía.
  Mohamed, de 21 años, se enteró de la muerte de su hijo mientras estaba de viaje y cuando sólo han pasado dos semanas de la de su esposa. La pareja se había casado hace año y medio. Se conocieron en la ciudad marroquí de Mdiq. Allí vivía Dalilah y allí iba a pasar los veranos Mohamed, de nacionalidad española pero de origen marroquí.
  Dalilah era una joven muy guapa de ojos rasgados a la que le encantaba el atletismo. Competía en 1.500 metros vallas y había participado ya en campeonatos internacionales. Cuando se casaron, ella se fue a vivir a España junto a su marido.
  Cuando murió su esposa, Mohamed anunció que denunciaría al hospital. Y es que la joven pasó cuatro veces por urgencias con fiebre y dolores y hasta la última no le hicieron la prueba de gripe A.
  El caso de Dalilah “se podría discutir”, indicó ayer el gerente del hospital, “pero en éste (de Rayan), no hay ninguna excusa”. (DPA)