Martes 27 de Septiembre de 2011
Héctor “Topo” Moreira, el último de los detenidos por el crimen de Candela y señalado como autor intelectual, no pudo declarar hoy ante el fiscal de la causa, porque -en un pasillo de los tribunales- se cruzó con familiares de la nena que terminaron golpeándolo.
La situación tuvo lugar esta tarde en los tribunales de Morón, luego de que cinco testigos aportados por la familia de Candela declararon ante el fiscal Marcelo Tavolaro que Moreira, de 44 años, había mandado secuestrar a la nena por una venganza contra su padre.
Fue tal el caos que se generó en el cuarto piso de los tribunales que la abuela paterna de Candela terminó desmayándose, mientras Moreira resultó golpeado y por eso, al ser llevado ante el fiscal Tavolaro, se excusó por las lesiones sufridas para no declarar.
El abogado de la familia de Candela, Fernando Burlando, aseguró que el caso está “sin dudas” esclarecido y que solo falta “cerrar un par de detalles”, que podría implicar la detención de más personas.
Los testigos que declararon hoy dieron detalles sobre las razones que habría tenido Moreira para querer vengarse de Lauriano Rodríguez, padre de Candela y detenido hace un año y medio por piratería del asfalto, señaló el abogado.
En esa hipótesis, Moreira pudo haber sido la misma persona que se la llevó el lunes 22 de agosto pasado de la esquina de su casa, porque la nena sabía que era un conocido de su padre. No obstante, también se sigue trabajando en la búsqueda de L.J., un joven de 24 años que -según un testigo de identidad reservada- se había acercado en los últimos meses a Candela, haciéndose “el noviecito” para ganarse su confianza.
En los próximos días, podrían hablar ante la fiscalía Carola Labrador -madre de Candela, quien no volvió a declarar ante los investigadores desde el hallazgo del cadáver- y Rodríguez, el padre de la nena quien permanece tras las rejas. “Faltan algunos detalles diría yo, pero el caso ya está esclarecido, no hay dudas”, dijo el abogado de la madre de Candela.
Burlando también señaló que está confirmado que Hugo Bermúdez sería el autor material del homicidio (como lo refirió un testigo de identidad reservada diciendo “a Hugo se le fue la mano”), y opinó que si bien no era el plan principal matar a Candela, era “una alternativa”.
Según dijo el abogado, el fiscal Tavolaro solicitará en los próximos días la prisión preventiva de los siete detenidos, a través de un dictamen en el que se describirá qué rol cumplió cada uno. Se trata de Gladys Cabrera, la depiladora dueña de la casa rosa de Kiernan 992 de Villa Tesei, donde habría estado Candela; Néstor Altamirano, el carpintero que se dedicaba a cuidar al perro de esa vivienda; Hugo Bermúdez, señalado como supuesto autor material; Alberto Espíndola, el albañil que declaró haber recibido tormentos; el albañil Guillermo López, el verdulero Fabián Gómez y ahora “Topo” Moreira.
También se deberá resolver la situación de tres personas que ya fueron excarceladas: Alfredo Monteros, padre e hijo, y el fletero Gustavo Valenzuela, quienes pasaron por la casa de la calle Kiernan el día en que apareció el cadáver de la nena tirado a la vera de la Autopista del Oeste.