Jueves 31 de Diciembre de 2009
Sobrevivientes de la tragedia ocurrida hace cinco años en el boliche República Cromañón, junto a familiares y amigos de las 194 personas fallecidas en el lugar, marcharon hoy desde Plaza de Mayo hasta el santuario que recuerda a las víctimas a pocos metros del lugar del siniestro.
La movilización se inició después de que el cardenal Jorge Bergoglio celebró en la Catedral Metropolitana una misa en homenaje a quienes murieron en el incendio, en su mayoría jóvenes que habían asistido al recital del grupo Callejeros.
El acto central de homenaje convocó a familiares de otras víctimas de siniestros y represión policial, como el caso de Rubén Carballo, el adolescente que murió días atrás víctima de los golpes aplicados, según denunciaron sus padres, por efectivos en las afueras de un recital de rock.
Tras los discursos y el repaso de los nombres de los fallecidos en Cromañón, los asistentes marcharon hacia Plaza Miserere.
El 30 de diciembre de 2004, un incendio provocado por el disparo de un artefacto de pirotecnia causó la muerte, en su mayoría por asfixia, de 194 personas que habían asistido al recital del grupo Callejeros.
La tragedia le costó el cargo al entonces jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, quien fue destituido el 6 de marzo de 2006 en un juicio político que tramitó la Legislatura porteña.
Cuatro años y ocho meses después, el Tribunal Oral Criminal 24 instruyó un juicio oral que condenó a 20 años de prisión -aunque permanece en libertad hasta que la pena quede firme- del gerenciador del boliche, Omar Chabán.
El fallo del tribunal exculpó, en cambio, a los músicos, una situación que provocó malestar entre los familiares de las víctimas, quienes consideraron que Callejeros tomó parte de la organización del concierto junto a Chabán. Los jueces condenaron con 18 años de cárcel al manager de Callejeros, Diego Argañaraz, y por cobro de coimas al ex subcomisario Carlos Díaz.
En tanto, las ex funcionarias del gobierno porteño Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández fueron condenadas a 2 años de prisión y a 4 de inhabilitación por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Ninguno de los condenados se encuentra preso hasta que el veredicto quede firme, ya que las partes apelaron ante la Cámara de Casación Penal.
Una encuesta realizada en 2008 por la Universidad de Tres de Febrero, a pedido del gobierno porteño, a 1.573 personas que estuvieron en el boliche la noche de la tragedia mostró que el 19,5% de los sobrevivientes permanecía bajo análisis psicológico.
El 46,2%, por su parte, “no realiza pero realizó” un tratamiento médico y el 26,2% nunca hizo consultas con profesionales.