Lunes 25 de Mayo de 2009
La ley de educación nacional, en su articulado referente al nivel inicial puso en evidencia el serio déficit de salas en jardines y escuelas estatales en el país, que deja sin cobertura a miles de niños y sin posibilidades de organizarse a muchas familias.
Los números nacionales indican que asisten a establecimientos rurales el 20% de los niños de 3 y 4 años y el 65% de los de 5 años del total de la población, según Ctera.
Esta cuestión es un tanto contradictoria, precisamente cuando la norma obliga al Estado nacional y a las provincias a dar cobertura “universal” desde los 45 días de vida a los 4 años de edad y “obligatoria” para el preescolar, es decir a los 5 años, al tiempo que confiere a los padres el derecho a reclamar a los gobiernos, docentes y escuelas en sus lugares de residencia.
Más salas de 5. De acuerdo a relevamientos de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), desde 2007 hubo un fuerte aumento de salas de 5 años, que se reparten por igual entre la gestión de enseñanza pública y la privada.
Estas ofertas crecieron en detrimento de las de 4 años, que mayormente se encuentran ubicadas en grandes centros urbanos, y que a nivel público dependen de áreas de Desarrollo Social, Salud, dirección de la Mujer o del Menor y la Familia o de instituciones privadas.
Jardines maternales. En cuanto a las primeras salas, conocidas como jardines maternales, que atienden a los chicos de 45 días a 3 años, conocidas como “jardín maternal”, prácticamente no existen datos y si existen son brindadas casi en forma exclusiva por los municipios y no suelen depender de las órbitas educativas.
Según los dirigentes ceteristas, “la carencia de informaciones sobre el jardín maternal en las estadísticas educativas constituye un dato en sí mismo, ya que expresa la tendencia histórica de no considerar a la educación de la infancia temprana (las primeras salas) parte del sistema educativo”.
Sin embargo, actualmente es unánime el consenso acerca de la importancia de los primeros seis años en la trayectoria vital de las personas.
Aprendizaje. Los ministros de Educación del mundo reunidos en Unesco en 1990 en Jomtien (Tailandia) declararon que el “aprendizaje comienza al nacer” y se comprometieron a instar a sus gobiernos a “fomentar el cuidado y educación de los más pequeños”.
En el nivel inicial porteño y bonaerense público año tras año se desencadenan fuertes reclamos de padres por falta de vacantes cerca de sus domicilios. El ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, explicó que en la Capital Federal “de 1998 a 2006 hubo un incremento de la matrícula de casi el 20% en el nivel inicial” y que en el marco de las asimetrías que se dieron en otras gestiones, en 10 años, ese crecimiento de la matrícula significó un 4% para el sector estatal y el 31% para el privado”.
El ministro de Educación bonaerense, Mario Oporto, quien prometió inaugurar en un par de años varios centenares de salas de 4 y 5 años, consideró que en parte de los 134 distritos “hay aulas vacías porque son los propios padres que no envían a sus hijos a los jardines de infantes”. El estudio de la central docente que lidera Stella Maldonado también observa que las tres provincias con índices más bajos de asistencia al nivel inicial pertenecen al norte argentino: Misiones, Chaco y Formosa, consideradas las más pobres.
Aulas superpobladas. Por otro lado destaca que hay jurisdicciones “con aulas superpobladas”, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires donde “se registran secciones con más de 30 niños que no se desdoblan a pesar de que las directoras lo solicitan, y en San Luis, donde los docentes lograron que el número de chicos se reduzca a 35 porque aún es frecuente que superen esa cantidad”. En el Día del Jardín de Infantes (ver aparte), el mejor homenaje será asegurar en cada pueblo, municipio y distrito el lugar apropiado para comenzar a formarse en los próximos niveles, socializarse, tener una primaria exitosa y aprender la primera alfabetización. (DyN)