Jueves 04 de Noviembre de 2021
Australia celebra conmovida el rescate de Cleo, una niña de solo 4 años que fue secuestrada y permaneció en manos de su captor durante 18 días. La policía australiana logró liberarla y detener al peligroso criminal, un hombre de 36 con un perfil de psicópata. Tenía su casa llena de muñecas de juguete. La niñita ya se reunió con sus padres. "La familia está completa de nuevo", celebró su mamá. Cleo había desaparecido de un camping sin dejar rastros. El gran trabajo de la policía australiana y la colaboración activa de la población, que imprimió más de 50 mil afiches de la niña para facilitar su búsqueda, logró recuperarla sana y salva.
"Me llamo Cleo". La niña, en brazos de un policía, responde con susurros a un oficial que le pregunta por tercera vez su nombre en un video grabado por los agentes. Apenas se escuchan las palabras de la nenita de cuatro años que llevaba desaparecida 18 días. "Te llevaremos a ver a tu mamá y a tu papá", le dice el oficial. Cleo sonríe y se agarra con fuerza a la campera de uno de los policías que acaba de rescatarla del secuestro.
Pasada la medianoche del miércoles, la policía australiana derribó la puerta de una casa de Carnarvon, una pequeña ciudad costera al oeste de Australia. Allí estaba Cleo Smith, la niña que había desaparecido en un camping a 48 kilómetros al norte de Carnarvon 18 días antes. "Nuestra familia está completa de nuevo", escribió en Instagram la madre de Ellie Smith, quien había estado publicando sin parar carteles y vídeos suplicando entre lágrimas ayuda para encontrar a su hija.
La desaparición de la pequeña Cleo provocó un gran impacto mediático en Australia y sobre todo conmoción social. El caso se comparó con el de la menor británica Madeleine McCann, que desapareció en 2007 en Praia da Luz (Portugal) cuando se encontraba de vacaciones con sus padres.
"Estábamos buscando una aguja en un pajar y la encontramos", dijo emocionado y orgulloso el subjefe de policía Col Blanch a una radio local. "Obviamente teníamos preocupaciones reales por el bienestar de Cleo. Y a medida que pasaba el tiempo, empeoraban. Ha sido simplemente increíble el final feliz de esta historia", admitió Blanch. Es que pasados 18 días de la desaparición sin ningún rastro, las esperanzas de encontrar a la niña con vida eran cada vez menores. Muchos buscaban un cuerpo oculto bajo la tierra, no a una niña viva y sana.
"Encontrar a una niña, una niña vulnerable, después de 18 días, obviamente la gente piensa lo peor, pero lo importante es que la esperanza nunca se perdió", dijo Chris Dawson el jefe de la policía regional. "El hecho de que la hayan encontrado con vida... creo que Australia se alegra, es un resultado maravilloso".
Dawson dijo que la comunidad de Australia Occidental, y en particular la de Carnarvon, merecía el crédito por ayudar en la investigación después de que la policía recibiera información sobre un coche relacionado con su desaparición.
En el operativo de rescate, el secuestrador, un hombre de 36 años, fue detenido. Solo se supo que no tenía ninguna conexión con la familia y que era un sospechoso conocido por la policía. Posteriormente, medios australianos informaron que el hombre tenía su vivienda llena de muñecas de juguete.
"No estaba en la casa en el momento del allanamiento y no hay ningún otro sospechoso que esté involucrado en la desaparición de Cleo", apuntó el comisario Blanch. La casa donde fue encontrada la niña se encuentra a poca distancia de la residencia familiar en la que los angustiados padres de Cleo habían seguido la investigación policial desde la desaparición de su hija el 16 de octubre.
Cleo, su madre, su padrastro y su hermana mayor, habían acampado con una carpa y bolsas de dormir en el camping Blowholes, justo detrás de una playa y rodeado de dunas. Ellie, la madre, relató a los agentes que Cleo se había despertado ese días a la 1.30 de la madrugada para pedir un poco de agua antes de seguir durmiendo. Cuando Ellie se despertó de nuevo a las 6, Cleo ya no estaba dentro de la carpa.
La policía llegó rápido al camping. Varios drones y hasta un helicóptero sobrevolaron toda la zona hasta un paseo de la costa, donde las olas rompen contra los acantilados. "Cuando no la encontramos en las primeras dos horas, automáticamente pensamos que se la habían llevado", dijo uno de los agentes que participó en el operativo de búsqueda. La bolsa de dormir de Cleo tampoco había aparecido y la cremallera de la tienda estaba a tal altura que la policía supuso que había sido secuestrada.
Menos de una semana después de inciada la búsqueda, el gobierno de Australia Occidental ofreció una recompensa de 1 millón de dólares australianos por pistas que condujeran a Cleo. Llegaron muchas. La policía recibió en pocos días más de 200 informes sobre posibles avistamientos de la niña.
Una de las pocas pistas sólidas provino de testigos que informaron haber visto un auto que se dirigía hacia el sur por la carretera principal desde el camping hacia Carnarvon alrededor de las 3.00 horas de la madrugada del día en el que Cleo desapareció.
Los investigadores visualizaron e investigaron muchas horas de imágenes de cámaras de video del tipo CCTV de algunas ubicaciones de las que habían recibido informes. También revisaron cientos de bolsas de basura recolectadas de contenedores al lado de la carretera al norte y al sur del camping y visitaron varios hogares en el área de Carnarvon, buscando cualquier señal de la niña.
A lo largo de las más de dos semanas de investigación, la policía dijo que no tenía sospechosos y descartó repetidamente que la familia de Cleo estuviera involucrada en su desaparición.
Además del trabajo policial, por redes sociales, sobre todo en Facebook, se movilizaron miles de voluntarios que imprimieron más de 50.000 carteles y folletos por todo el estado de Australia Occidental, donde está el camping y donde vive la familia Smith.
Durante 18 días, la policía reunió una gran cantidad de pruebas, incluidas entrevistas, imágenes de CCTV, datos telefónicos y 1.000 llamadas de personas que ofrecían información que, una vez analizada, apuntaba en dirección a la casa. "Verla sentada allí (a Cleo) de la forma en que estaba fue increíble", dijo en una rueda de prensa el sargento Cameron Blaine, uno de los cuatro oficiales que entraron a la casa con una orden judicial y que encontraron a Cleo en un dormitorio.
"Solo quería estar absolutamente seguro de que era ella, así que le pregunte cómo se llamaba. Tuve que hacerlo tres veces antes de que ella respondiera. Luego, la llevamos fuera de la casa y llamamos a sus padres. Fue una sensación maravillosa poder hacer esa llamada", relató el agente Blaine, que añadió que los agentes involucrados en el caso "se derrumbaron y lloraron" después de encontrar a la niña. Blaine pudo presenciar el posterior reencuentro de Cleo con sus padres. "Es una niña muy confiada y abierta. Todos los agentes nos queríamos turnar para abrazarla", contaba el sargento, un rudo australiano curtido por el sol del desierto.
"Han encontrado a Cleo Smith y está en casa sana y salva. Nuestras oraciones fueron respondidas. Gracias a los muchos agentes de policía involucrados", escribió el primer ministro australiano, Scott Morrison, en su cuenta de Twitter. Horas después del rescate, el primer ministro de Australia Occidental, Mark McGowan, publicó una fotografía de Cleo: sentada en una cama de hospital y sonriendo.