Viernes 24 de Junio de 2011
El Senado santafesino dio media sanción a un proyecto de ley que prohíbe la existencia de saleros en las mesas de los bares y restaurantes, y el cliente que la quiera deberá pedirla al cheff o cocinero.
Dice entre los fundamentos que “el consumo de sal se ha convertido en un peligro” y que “en los niveles actuales incide de manera perjudicial en la salud de los consumidores, tal es así que las instituciones de salud del mundo han tomado el tema con gran preocupación”.
La violación de la norma, dice el proyecto, será penada con multas y “en caso de reincidencia se procederá a la clausura del local por un plazo de entre los 15 y 30 días corridos”.
La autoría corresponde al legislador justicialista Alberto Crosetti (departamento Belgrano) y fue aprobada en la Cámara alta por unanimidad.
El senador dijo que “se debe tener en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo medio de sal por día se sitúe en torno a los cinco gramos; algo muy alejado de lo que ocurre”.
“En el mundo el promedio duplica esta cantidad por lo que resulta necesario reeducar y concientizar sobre la necesidad de mejorar la conducta alimentaría, colaborando en la prevención de la hipertensión, accidentes cardio y cerebro vasculares y otro sin numero de patologías que el ejercicio abusivo de la sal trae”