Martes 21 de Febrero de 2012
Unos 30 integrantes de Los Zetas que se encontraban recluidos en la cárcel del municipio mexicano de Apodaca escaparon anteayer durante una pelea que se desató en el penal y que se cobró la vida de unos 44 reos integrantes del cartel del Golfo, informaron las autoridades.
La confrontación se desató en la madrugada de este domingo entre grupos de estos carteles antagónicos en el penal de esta región fronteriza con Estados Unidos y se convirtió en la peor tragedia carcelaria registrada en México en los últimos años. "En medio de la riña y del desorden provocado al interior del penal un grupo de reos logró escapar del reclusorio. De estos reos 25 son del fuero federal y cinco del fuero común", señaló el gobernador del estado de Nuevo León, Rodrigo Medina, en conferencia de prensa.
El funcionario aseguró que la fuga se dio presuntamente "con complicidad de algunas autoridades penitenciarias", y notificó la suspensión de sus cargos del comisario general de la agencia de aministración penitenciaria, el director del penal, el subdirector, el jefe de seguridad y 18 custodios que se encontraban en el lugar a la hora del incidente.
"Todos ellos a partir de este momento se encuentran sujetos a investigación por parte de la Agencia Estatal de Investigaciones (...) Para nosotros es duro confirmar que la traición, la corrupción y la complicidad de algunos pueden entorpecer el trabajo y entrega de los buenos policías, militares y marinos", indicó.
Por información que permita la recaptura de los reos fugados, el gobierno de Nuevo León ofreció una recompensa de unos diez millones de pesos (unos 840 mil dólares).
Medina agregó que dio instrucciones a la Procuraduría y a la Secretaría de Seguridad Pública estatal "para que se realice una intensa búsqueda de los reos fugados para dar con su paradero y regresarlos a prisión".
Asimismo, afirmó que pidió colaboración a las autoridades federales para reforzar las medidas de seguridad interna en los penales del estado y efectuar una nueva revisión de su funcionamiento.
Los nombres y fotografías de los delincuentes que huyeron fueron presentados por Medina, quien indicó que entre los fugitivos se encuentra Oscar Manuel Bernal Soriano, alias La Araña, involucrado en la muerte del jefe de policía del municipio de García, general Juan Arturo Esparza García, en noviembre de 2009, y otros presos de "alta peligrosidad".
Durante el enfrentamiento los presos utilizaron armas punzocortantes y quemaron algunos colchones del penal generando un pequeño incendio. Según indicaron ayer varios medios locales, los cadáveres tenían el cráneo destrozado por golpes con tubos, palos, ladrillos, piedras y trozos de CD's.
El domingo, familiares de los presos protagonizaron enfrentamientos con guardias que custodiaban las afueras del penal y reclamaron información.
De acuerdo a reportes de la prensa mexicana, algunas mujeres que realizaban visitas conyugales en la cárcel este domingo debieron ser ayudadas a salir por integrantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
En el mismo centro penal de Nuevo León unos 14 reos murieron tras un incendio provocado por internos el 20 de mayo del año anterior.
La cárcel de mediana seguridad se encuentra ubicada a 30 kilómetros de la ciudad de Monterrey, capital de Nuevo León, y tiene una población carcelaria de unas tres mil personas, que supera su capacidad de 1.500.
Medina dijo que en las cárceles de su estado la mayoría de presos son de "alta peligrosidad" y que la sobrepoblación carcelaria que se registra representa un riesgo para que se generen episodios de violencia y fugas.
El enfrentamiento entre bandas antagónicas en cárceles de México es frecuente y de acuerdo a reportes de la prensa local, de enero de 2011 al mismo mes de 2012 unos 124 presos murieron por peleas.
La nueva masacre en el penal mexicano se registró pocos días después de que un incendio, cuyas causas se investigan, se cobró la vida de cerca de 400 presos de una cárcel de Honduras.
Capturan a seis evadidos de una cárcel peruana
La policía capturó a seis de los 17 delincuentes que ayer se encontraban prófugos tras escapar el domingo de la cárcel de Challapalca, en el departamento peruano de Puno, informó ayer el fiscal de la provincia de Desaguadero, Oscar Jiménez.
Los presos fueron capturados tras un enfrentamiento con policías en la zona de Ipiñoma en la provincia puneña de Chucuito. Hubo información de que se “realizó un tiroteo en la zona de Ipiñoma. Sin embargo, no tenemos más detalles. No se confirman si hay policías heridos”, dijo Jiménez.
Entre los detenidos está el cabecilla de la fuga, José Luis Pérez Saavedra, de 36 años, conocido como El Burro, condenado por robo agravado y homicidio. Los delincuentes fueron capturados cuando intentaban cruzar la frontera con Bolivia. Se les incautaron cuatro ametralladoras y una escopeta que robaron en el penal.
El director de la policía, Raúl Salazar, confirmó que sólo atraparon a seis de los 17 delincuentes que se fugaron y desmintió versiones policiales que circularon en la prensa de que serían 11 los reos capturados. “Quedan once y tenemos que seguir trabajando acá”, dijo Salazar en la radio RPP. Durante su huida, golpearon a tres agentes de seguridad del penal. (DPA)