Miércoles 02 de Abril de 2008
Max Mosley, presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), está en el centro de un escándalo sexual mayúsculo tras un reportaje publicado el domingo último por el tabloide británico News of the World, que da cuenta sobre un video de cinco horas en la que se ve a un hombre, cuyo rostro se parece obviamente a Mosley, "retozando con cinco prostitutas en una orgía de estilo nazi dentro de una mazmorra de tortura".
En el video se ve a Mosley (quien no desmintió el hecho pero dijo que demandará al periódico) que ladra órdenes en alemán mientras azota a dos chicas vestidas como si fueran prisioneras de campos de concentración antes de tener sexo con ellas y después disfruta siendo fustigado hasta sangrar.
El rotativo inglés, que sostiene que obtuvo el video gracias a sus "investigadores" sin dar más detalles, asegura que la juerga tuvo lugar el pasado viernes en una lujosa mansión del barrio londinense de Chelsea.
Las asociaciones judías británicas pusieron ayer el grito en el cielo pidiendo la dimisión del dirigente inglés, pero la FIA declinó hacer comentarios sobre el caso diciendo que "es un asunto entre Mosley y el periódico en cuestión".
Sin embargo, la familia real de Bahréin, donde el domingo se realizará la tercera prueba del campeonato mundial de monopostos, expresó que no desea que Mosley asista al evento, según dijo ayer el jefe de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, al diario británico The Times.
Mosley, cuyo mandato rige hasta octubre de 2009, dijo que no renunciará.
Bacanal. Siempre según News of the World, el video muestra que Mosley es recibido por una madame vestida como la guardia de un campo de concentración nazi. Deja en caja 2.500 libras esterlinas (unos 3.300 euros) y la meretriz le espeta: "¡De acuerdo! ¡Desnudo! Ahora serás castigado para que veas cómo tratamos a los prisioneros en nuestras dependencias. ¡Rápido! ¡Al suelo y no me mires". Mosley obedece dócilmente y es encadenado.
Luego entra otra prostituta en acción y le inspecciona la cabeza y los genitales para certificar que no tiene piojos, en otra vergonzosa parodia del trato humillante que recibían los judíos en Auschwitz y otros centros de exterminio. Max, de 67 años, miente al ser preguntado sobre su edad (42) y su identidad (Tim Barnes), lo que le acarrea el buscado castigo de varios azotes con una vara. "¡Gracias, madame!", afirma solícito Mosley tras el acto sadomasoquista.
En otro pasaje del video, el presidente de la FIA pasa de dominado a dominador ejerciendo de jefe nazi de un campo de concentración. "Esta chica necesita un castigo mayor", grita Max blandiendo una correa. Con otras jóvenes uniformadas al estilo nazi mirando la escena, los latigazos sobre las nalgas desnudas de una mujer al tiempo que Mosley cuenta en alemán: "¡Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis!".
A cada latigazo, la joven aúlla de dolor y sonríe al tiempo que el maltratador expresa su excitación. Después de los golpes, se consuma el acto sexual.
Mosley negó que la parodia hubiese tenido intencionalidad de recrear la iconografía nazi.
El directivo está casado con Jean Taylor desde 1960 y tiene dos hijos treintañeros, Alexander y Patrick. Es presidente de la FIA desde 1993.
En una carta que ayer dirigió a todos los miembros del consejo mundial de la FIA, Mosley no desmiente ser el hombre que aparece en el video, pero manifiesta su intención de seguir al frente del ente rector del automovilismo. l