Jueves 13 de Mayo de 2021
Matías Almeyda quiso ayudar, no pudo hacerlo y quedó dolido. Su idea era traer vacunas contra el coronavirus después de tener que soportar el fallecimiento de su papá a causa de este virus, pero no consiguió la autorización pertinente. “Estoy destrozado por dentro”, señaló primero por la partida de su papá Oscar, de 78 años; después por tener a su madre internada sin poder hacer nada y ahora por intentar comprar dosis para distribuirlas en su ciudad natal, Azul.
El ex jugador y actual DT de San Jose Earthquakes de la Major League Soccer (MLS) de los Estados Unidos intentó colaborar para evitar que el dolor que le toca padecer lo tengan otros de su pueblo. “Siempre estoy a disposición de mi gente, de Azul. Sé que están sufriendo, charlé en su momento con el intendente para ver cómo podía ayudar. Yo me interesé como ciudadano. Estoy investigando y quiero comprar vacunas”, relató.
“Ojalá hubiesen vacunado a mi papá, quizá no se moría. El presidente estaba vacunado, se contagió y se vacunó. Pero a mi papá no le tocó, porque prefirieron vacunar a los VIP”, lanzó con una dura crítica el Pelado en diálogo con Telenoche, donde dejó de manifiesto su molestia por el vacunatorio paralelo que creó el ex ministro de Salud, Ginés González García.
“El tema de los vacunados VIP... eso nos molestó mucho a todos. Y más los que perdimos un ser querido. Ver que un conocido de un conocido se vacunó. Mi papá y muchos más se murieron por no ser VIP. Yo no quise aprovechar mi nombre para vacunar a mis padres, vivo como una persona normal. Si vos tenés 20 años y te consiguen una vacuna, dásela a tu abuelo, a tu tío. Es sentido común. Sino sos una mala persona, un egoísta. Y así no salimos más”, expresó.
“Él era humilde, un tipo muy querido por todos. De esas personas que te hacían reír con nada. A mí me enseñó a amar, a tener valores, a que hay que trabajar y esforzarse. Fue una gran persona y yo estoy destrozado. No me entra en la cabeza que se lo haya comido un virus”, sostuvo, a la vez que relató que sus padres estuvieron encerrados desde el comienzo de la pandemia.
Los dos eran personas de riesgo y por eso salían a la calle lo justo y necesario. “Mi viejo hacía las compras. Se contagió así. En seis días falleció, no se pudo hacer nada. Cuando arrancó esta locura yo consulté al hospital de Azul cuántos respiradores había. Tenían dos. Entre varios colaboramos y ahora hay 14. Ojalá mi papá haya usado uno de esos respiradores que conseguimos”, contó.
Y agregó: “Si me detengo a contar cómo estaba internada mi mamá mientras mi papá se moría... es para llorar realmente. Ella estuvo una semana con agua fría. Le cambiaron las sábanas solo una vez. Y no es culpa de los médicos, ellos hicieron lo que pudieron”.
El DT explicó en la entrevista que averiguó si podía adquirir 30 mil vacunas para después trasladarlas hasta Azul. Algunos conocidos que están al lado del ex jugador y amigos se contactaron con el laboratorio Johnson & Johnson, pero la respuesta fue un no rotundo: “Ellos solo trabajan con países. Por ahora no las venden a los privados. Yo sigo investigando mientras tanto y me pongo a disposición más allá de lo político; no estoy interesado en hacer negocios”.