Domingo 26 de Septiembre de 2010
La 29ª edición de la Bienal de San Pablo abrió sus puertas ayer en el pabellón Ciccillo Matarazzo del parque del Ibirapuera en la ciudad de San Pablo para “mostrar el arte de un mundo en transformación”, hasta el 12 de diciembre.
En la muestra están presentes obras de 160 artistas de diversas partes del mundo, pero sin tomar el origen territorial como valor de selección para el arte.
El inicio de la exposición estuvo sembrada de polémicas puesto que uno de los artistas, el brasileño Gil Vicente presentó varias obras en las que el aparece asesinando a presidentes, incluidos Lula y George Bush, y al Papa Benedicto XVI. También fue suspendida la obra del argentino Roberto Jacoby, cuestionada por supuesta apología de la candidata presidencial del gobierno brasileño, Dilma Roussef.
Los curadores de esta edición de la bienal, Moacir dos Anjos y Agnaldo Farias, cuentan con el apoyo de un grupo de curadores invitados que contribuyen para la amplitud y la densidad que la muestra quiere explotar.
Fueron invitados Fernando Alvim, de Angola, Rina Carvajal, que representa a Venezuela y a Estados Unidos, Yuko Hasegawa, de Japón, Sarat Maharaj, de Sudáfrica y del Reino Unido y el español Chus Martínez.
Además de la muestra en sí, la Bienal de San Pablo abarca una extensa agenda de talleres con los artistas y un amplio programa educativo que incluye visitas guiadas, charlas con los artistas, presentaciones de danza, cuentacuentos y otras formas de interacción.
A través de internet también es posible descargar aplicaciones para teléfonos móviles que ayudan a explorar el universo del evento cultural.
Escándalo. Los dibujos de Gil Vicente apuntando un arma contra el ex presidente de Estados Unidos George W. Bush, degollando al mandatario de Brasil Luis Inácio Lula Da Silva y disparándole a Benedicto XVI, entre otros, motivó la presentación de la Orden de los Abogados de Brasil, que pidió que se retiren las obras de la exposición.
“Alegan que es una apología del crimen ¿El robo de dinero público no es un crimen? ¿Entonces los reportajes en televisión son una apología del crimen? ¿Sólo mis trabajos son una apología?, reclamó Vicente.
Tanto el artista como los organizadores de la bienal insisten en que las obras deben ser exhibidas en una de las muestras principales, tal cual estaba planificado.
Según el artista, “las personas precisan ver eso” e insistió en que deben ser mostradas porque “se trata de una cuestión de libertad artística”.
Por su parte, la entidad profesional consideró que “aunque una obra de arte expresa libremente la creatividad de su creador, sin límites, deben existir límites para la exhibición pública”.
Los responsables de la bienal rechazaron el pedido de los abogados en una nota en la que alegaron que “una calidad fundamental de la institución es su independencia de selección y libertad de expresión. Las obras exhibidas no reflejan la opinión de los curadores de la muestra ni de la Fundación Bienal”.
“Enemigos” es una serie de nueve dibujos de tipo autorretrato y en gran formato, realizados entre 2005 y 2006 con carbón sobre papel. El trabajo llamó la atención porque muestra a Vicente en actitudes violentas atentando contra reconocidas personalidades internacionales.
De acuerdo con Vicente, la serie arrancó en 2005 con el retrato de Bush. Entre los líderes “ejecutados” aparecen también el ex primer ministro israelí Ariel Sharon, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad.
Sin embargo, la imagen más fuerte es la que aparece degollando al mandatario brasileño. El artista aclaró que el método de asesinato de Lula no refleja un problema personal. Originalmente, dijo, la idea era usar armas diferentes en cada asesinato, pero después de Bush y Lula decidió utilizar una pistola en el resto de la serie.
Traspié argentino
La organización de la bienal suspendió por tiempo indeterminado la exposición de una obra del argentino Roberto Jacoby, cuestionada por supuesta apología de la candidata presidencial del gobierno brasileño, Dilma Roussef. La obra de Jacoby, de 67 años, consiste en un estrado con micrófono, fotos, videos e imágenes con esténcil de Roussef (candidata del presidente Luiz Inácio Lula da Silva) junto a su principal oponente, José Serra (PSDB).