Malcorra defendió la política sobre Malvinas
La canciller Susana Malcorra declaró ayer que se debe "desideologizar la política exterior" y que Argentina "debe abrirse a dialogar con todos los países".

Jueves 05 de Mayo de 2016

La canciller Susana Malcorra declaró ayer que se debe "desideologizar la política exterior" y que Argentina "debe abrirse a dialogar con todos los países", en una exposición en el Senado de la Nación, en la que además se refirió a la crisis brasileña, pidió "prudencia" sobre una eventual intervención argentina en ese sentido, y aclaró que la "cuestión Malvinas" sigue siendo primordial para el gobierno nacional y "no ha sido devaluada" Malcorra comenzó su exposición con una breve síntesis en la que consideró que "una de las grandes políticas de Estado debe ser la política exterior" ya que "es determinante para que se pueda avanzar" y advirtió que es "partidaria de desideologizar la política exterior".

"Creo que las ideologías existen, pero que los vínculos tienen que estar conducidos por otros ejes, por el interés que va más allá de las ideologías. Estamos abiertos a hablar con todos, sobre la base de que hay que empezar a hablar por lo que nos une y no por lo que nos separa", precisó.

La canciller reivindicó la necesidad de que Argentina se reintegre al mundo e incluso no descartó que nuestro país comience a tener "un rol de observador" en torno a la Alianza del Pacífico, acuerdo de libre comercio entre Chile, Perú, Colombia y México.

Sobre el acuerdo con la UE, aceptó que este bloque regional "comenzó a poner algunas reservas que todos sabíamos que existían" pero afirmó tener "mucha confianza" en este acuerdo y en que se va a "concretar" en segunda quincena de mayo. Ante una consulta del senador del FPV por Buenos Aires, Juan Manuel Abal Medina, sobre la posición argentina respecto a la crisis brasileña, Malcorra explicó que "hay que acompañar" y descartó como "imprudente" la posibilidad de acudir a la cláusula democrática que prevé excluir del Mercosur al país que quiebre el orden democrático.

Explicó que en general en Latinoamérica se está instalando "un pseudoparlamentarismo" que implica la división de poder ya que "la ciudadanía de los distintos países no le otorga a nadie el manejo definitivo del poder" lo que implica "generar consensos más sólidos". En ese sentido, evaluó como "particularmente doloroso" para Argentina "lo que está ocurriendo en Brasil" solamente -dijo- porque es nuestro vínculo comercial más fuerte sino porque es un país de un rol preponderante en la geopolítica mundial y cualquier cosa que le pase a Brasil tiene un impacto para el mundo, para la región y para Argentina". Sobre Malvinas, aceptó que "es el tema más difícil de desmontar" y es "el conflicto que tenemos latente más importante y hay que atacarlo estratégicamente", evaluó que "el manejo de los tiempos es esencial porque las realidades van cambiando" y negó que el gobierno haya "devaluado" el tema al bajar nuevamente al rango de subsecretaría a la Secretaría de Malvinas que la gestión kirchnerista había jerarquizado.