Mal de la vaca loca: detectan un caso positivo en Holanda
Una vaca de 10 años en Holanda ha dado positivo en una prueba de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), la enfermedad más conocida como el mal de las “vacas locas”,

Viernes 03 de Septiembre de 2010

Una vaca de 10 años en Holanda ha dado positivo en una prueba de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), la enfermedad más conocida como el mal de las “vacas locas”, el primer resultado de ese tipo en el país en más de dos años, dijo el viernes el Gobierno holandés.

El ministerio responsable de la calidad de los alimentos dijo que el animal dio positivo en la prueba de la enfermedad, que daña el cerebro, en un matadero. Es el primer resultado positivo de EEB en la nación desde mayo del 2008, dijo el ministerio en un comunicado.

“Esto coincide con las previsiones del Instituto Veterinario Central (...) de que en los próximos años Holanda encontrará alguna vaca infectada de vez en cuando”, dijo el ministerio.

Un portavoz del ministerio dijo a Reuters que la carne de la vaca fue retirada de la cadena alimentaria después de un primer resultado positivo, mientras que una segunda prueba confirmó la primera.

Todas las vacas enviadas a mataderos en el país son examinadas para ver si sufren la EEB y su carne no entra al sistema alimentario antes de los resultados. El año pasado, más de 400.000 vacas fueron examinadas sin que se reportaran problemas.

El portavoz dijo que, debido a esas normas, no se requerirán recaudos adicionales en general, ni en el rebaño de la vaca enferma o en alguna granja en particular.

Los análisis de EEB se realizan desde el 2001 en Holanda. Desde 1997, los órganos más infecciosos, el cerebro y el tuétano espinal, han sido recolectados y destruidos para evitar infecciones.

El mal de las vacas locas es de particular preocupación debido a que se lo relaciona con una enfermedad que afecta al cerebro de los humanos que han comido carne contaminada.

Tres personas han muerto en Holanda por una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob después de comer carne de una vaca que había dado positivo a la EEB. La última muerte reportada fue en enero del 2009. Los otros fallecimientos fueron en 2005 y 2006. (Reuters)