Martes 26 de Julio de 2011
Desesperadas madres somalíes están abandonando a sus hijos moribundos en el camino rumbo a los desbordados centros de alimentos de emergencia del este de Africa, dijeron ayer funcionarios de Naciones Unidas.
Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA), dijo en una conferencia en Roma que una combinación de desastres naturales y conflictos regionales está afectando a más de 12 millones de personas.
"Estamos viendo todos que los puntos de distribución de los alimentos están completamente abrumados", dijo Sheeran, quien agregó que en un campamento en Dadaab, Kenia, que fue construido para 90 mil personas, ahora se encuentran 400 mil.
"Queremos asegurarnos que los suministros están ahí, en el camino, debido a que algunos de ellos se están convirtiendo en corredores de la muerte donde las madres se ven obligadas a abandonar a sus hijos, los que están demasiado débiles o han muerto en el camino", dijo.
Mujeres y niños se encuentran entre los más amenazados por la crisis, dijo Sheeran, quien añadió que el PMA alimenta a 2,5 millones de niños desnutridos y está tratando de recaudar dinero para llegar a más.
"Creo que es la hambruna de los niños, porque los más débiles son los niños", dijo Sheeran a Reuters.
"Hemos oído hablar de mujeres con el terrible dilema de dejar atrás a sus hijos más débiles para salvar a los más fuertes o que han visto a sus hijos morir en sus brazos", agregó.
Ministros y altos funcionarios se reunieron el lunes en Roma durante una cita de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para discutir la manera de movilizar ayuda tras la peor sequía en décadas en una región que se extiende entre Somalia, Etiopía, Kenia y Yibuti.
La conferencia de la FAO instó ayer a una "actuación rápida" contra el hambre en Africa. "El hambre no es un escándalo de ayer, sino un escándalo de hoy, y si no hacemos algo, también será un escándalo del futuro", advirtió el ministro de Agricultura francés, Bruno Le Maire. Francia fue el país que convocó al encuentro en Roma. (DPA y Reuters)