Domingo 23 de Diciembre de 2007
Máxima Zorreguieta manifestó ayer que con su esposo, el príncipe Guillermo de Orange, están “muy contentos de estar en la Argentina”, y aprovechó para pedirle a la prensa que respete sus “momentos de privacidad” y los deje disfrutar con tranquilidad las fiestas de fin de año y estas vacaciones en el país.
“Estamos muy contentos de estar en la Argentina; la última vez que estuvimos aquí fue junto con mi suegra, en visita de Estado”, recordó Máxima, quien el lunes pasado llegó al país junto a sus tres hijas Amalia, Alexia y Arianne, y su marido.
Acompañada del príncipe de Orange, quien, sonriente, pronunció algunas palabras en un dificultoso español, Máxima brindó una breve conferencia de prensa en la embajada de Holanda en Buenos Aires, ante numerosos periodistas que siguen de cerca los pasos de la pareja.
La pareja y sus tres niñas celebrarán Navidad y las fiestas de fin de año en la localidad neuquina de Villa La Angostura, en compañía de la familia argentina de Máxima y de su suegra, la reina Beatriz, quien en breve arribará al país.
Los príncipes y sus niñas llegaron el lunes pasado en un vuelo de la empresa KLM proveniente de Amsterdam, con escala en París.
En un clima bastante más cálido que el de su lejana Holanda y visiblemente felices, la familia fue retratada ayer en los jardines de la residencia del embajador holandés en Buenos Aires. El príncipe Guillermo, que había tenido que quedarse en Holanda cerrando su agenda oficial, ha podido reunirse con su familia.
Luciendo un veraniego vestido naranja adornado con pedrería en la cintura, Máxima jugó durante unos minutos con sus hijas. Sus altos tacones no le impidieron improvisar algún pequeño remate a una pelota que había en el jardín. Las pequeñas, con vestiditos de rayas marrones y blancas, protagonizaron tiernas imágenes junto a sus padres.
Con la más chiquita. La princesa Máxima está aprovechando su estancia para visitar a todos sus familiares y amigos a los que presenta orgullosa a la benjamina de la familia, Arianne, así como para hacer algunas compras en los centros comerciales.
Máxima, a consecuencia del seguimiento mediático, pidió respeto a los medios. “Queremos tener nuestros momentos de privacidad”, reclamó. Y añadió con su acostumbrada sonrisa: “Para nosotros es muy valioso poder tener un momento con nuestras familias, estar solos y disfrutar de la Argentina como se debe”.
“Estamos muy contentos de tener esta oportunidad de hablar con ustedes, que saquen fotos de nosotros y de las chicas, en la espera que podamos tener una vacaciones tranquilas”, reiteró Máxima Zorreguieta. l (DyN)