Jueves 27 de Noviembre de 2008
Brasil apresuró ayer la ayuda a 80 mil habitantes que tuvieron que abandonar sus casas por aludes de lodo causados por las lluvias, que han matado a por lo menos 86 personas y desaparecido a unas 30, mientras rescatistas en helicópteros buscaban a familias aisladas por las inundaciones.
Ocho ciudades con casi 100 mil personas permanecían ayer aisladas. Los helicópteros, algunos facilitados por el gobierno y otros por negocios privados, rescataron a más de mil personas.
"La situación sigue siendo complicada", afirmó el teniente coronel del ejército José Henrique Ruffo a la cadena Globo de televisión. "Todavía no se puede llegar a las ciudades del sur, va a tardar algún tiempo", añadió.
La ciudad más golpeada fue Blumenau, donde 21 personas murieron debido a los deslizamientos de lodo. La mitad de la población en el conocido destino turístico de casi 300 mil residentes no tenía electricidad.
Desesperante. "Es una situación desesperante. Las personas nos dan informaciones sobre familias enteras que desaparecieron después de deslizamientos, pero no podemos considerarlos oficialmente muertos hasta que encontremos los cuerpos", dijo el jefe de Defensa Civil de Santa Catarina mayor Marcio Alves.
El fin de semana llovió lo mismo que en cuatro meses en Santa Catarina, donde viven alrededor de 1,5 millón de personas. La lluvia que cayó en noviembre es un récord histórico: desde que el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales empezó a medir la lluvia en ese estado, en 1961, nunca habían registrado un volumen semejante.
"Como consecuencia, la tierra totalmente impregnada de agua se vuelve muy inestable y en los lugares con mayor inclinación provoca constantes deslizamientos. Esa situación debe mantenerse aún durante diez días", explicó Alves.
"Sólo una de las víctimas fatales murió ahogada; el resto, fueron todos atrapados por deslizamientos, que constituyen un problema mucho más grave que la propia inundación. Nunca había visto algo parecido", señaló el militar.
Tras el término de los trabajos de rescate, la prioridad de las autoridades de Santa Catarina será recuperar los accesos a ocho municipios que se encuentran aislados del resto del estado, de los cuales seis están en situación de calamidad pública.
Las ciudades completamente aisladas por tierra son: Sao Bonifacio, Luiz Alves, Sao Joao Batista, Río dos Cedros, Garuva, Pomerode, Itapoa y Benedito Novo.
En la ciudad portuaria de Itajaí las pérdidas suman unos 200 millones de dólares.
Más de 22 mil personas perdieron sus casas, y se encuentran alojadas en edificios públicos, que se convirtieron en un reflejo vivo de la tragedia. l (AP, DPA y Reuters)