Más de 5.000 pasajeros varados por el conflicto en Aerolíneas Argentinas
Los vuelos de Aerolíneas Argentinas seguían anoche con demoras y suspensiones en el aeropuerto de
Ezeiza motivadas por “falta de personal” y por el paro de los trabajadores de rampa de
la empresa.
Domingo 13 de Enero de 2008
Los vuelos de Aerolíneas Argentinas seguían anoche con demoras y suspensiones en el aeropuerto de
Ezeiza motivadas por “falta de personal” y por el paro de los trabajadores de rampa de
la empresa.
Las irregularidades del servicio provocaron que sobre las 17 de ayer, varios pasajeros enardecidos agredieran a un empleado de la empresa que pretendía dar explicaciones.
En medio de insultos y al grito de “queremos viajar”, se vieron mostradores violentados y vidrios rotos en el vestíbulo central de Aerolíneas Argentinas por parte de quienes se identificaban como pasajeros.
Nadie de la empresa hizo referencia a la nueva huelga ni a los incidentes, que perjudicaría a más de 5.000 viajeros entre unos 15 vuelos demorados, que debieron ser reprogramados.
Los retrasos de anteayer y las cancelaciones posteriores provocaron furias repetidas entre los pasajeros, algunos de los cuales debieron pasar la noche en Ezeiza.
Anteayer la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) decidió retirar a sus afiliados del contacto con los pasajeros por los “episodios violentos” que se reiteraron por la falta de soluciones a las demoras.
“La situación de demoras y retrasos es producto de la carencia de personal en plena temporada donde la demanda y programaciones se incrementaron”, explicó el representante del gremio, Edgardo Llano.
Durante la jornada de ayer, entre 600 y 700 pasajeros de los 5.000 mil que estaban varados, realizaron los trámite de preembarque (Aduana y Migraciones) pero no pudieron abordar sus respectivos vuelos por no estar las tripulaciones conformadas, señaló una fuente involucrada en el conflicto.
El conflicto recrudeció ayer con la decisión de los 300 empleados que reúne Aerhandling en el aeropuerto Ministro Pistarini de profundizar la medida “hasta que se resuelva el reclamo del plus salarial”, que ya fue otorgado a sus pares de Intercargo.
“Esta situación se agrava porque a nuestros planteos se suma la decisión empresaria de no invertir hasta que los siete gremios que representan a sus trabajadores firmen la paz social”, indicó el delegado Jorge Henríquez.
Henríquez reseñó que “el problema es que Aerolíneas no tiene personal suficiente, ni aviones por falta de inversión, por lo que cuando se desprograma un vuelo no pueden reemplazarlo; además de que los proveedores le cortan los suministros constantemente por falta de pago”.
Luego de que anteayer un grupo de pasajeros bloqueara el ingreso a la sala de embarque por las dilatadas demoras y la falta de respuesta; la firma llamó a los siete gremios del sector a “una concertación social” para discutir sus reclamos sin afectar el servicio.
Las dificultades y cancelaciones no perjudicaban a los vuelos de cabotaje de la aerolínea, la que tiene el control casi total del mercado interno, seguida por la filial local de la chilena Lan Airlines.
Aerolíneas Argentinas es controlada en un 95 por ciento por el grupo español Marsans. El restante cinco por ciento pertenece al Estado argentino, que tiene previsto elevar su participación al 20 por ciento l (Télam y Reuters)
Las irregularidades del servicio provocaron que sobre las 17 de ayer, varios pasajeros enardecidos agredieran a un empleado de la empresa que pretendía dar explicaciones.
En medio de insultos y al grito de “queremos viajar”, se vieron mostradores violentados y vidrios rotos en el vestíbulo central de Aerolíneas Argentinas por parte de quienes se identificaban como pasajeros.
Nadie de la empresa hizo referencia a la nueva huelga ni a los incidentes, que perjudicaría a más de 5.000 viajeros entre unos 15 vuelos demorados, que debieron ser reprogramados.
Los retrasos de anteayer y las cancelaciones posteriores provocaron furias repetidas entre los pasajeros, algunos de los cuales debieron pasar la noche en Ezeiza.
Anteayer la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) decidió retirar a sus afiliados del contacto con los pasajeros por los “episodios violentos” que se reiteraron por la falta de soluciones a las demoras.
“La situación de demoras y retrasos es producto de la carencia de personal en plena temporada donde la demanda y programaciones se incrementaron”, explicó el representante del gremio, Edgardo Llano.
Durante la jornada de ayer, entre 600 y 700 pasajeros de los 5.000 mil que estaban varados, realizaron los trámite de preembarque (Aduana y Migraciones) pero no pudieron abordar sus respectivos vuelos por no estar las tripulaciones conformadas, señaló una fuente involucrada en el conflicto.
El conflicto recrudeció ayer con la decisión de los 300 empleados que reúne Aerhandling en el aeropuerto Ministro Pistarini de profundizar la medida “hasta que se resuelva el reclamo del plus salarial”, que ya fue otorgado a sus pares de Intercargo.
“Esta situación se agrava porque a nuestros planteos se suma la decisión empresaria de no invertir hasta que los siete gremios que representan a sus trabajadores firmen la paz social”, indicó el delegado Jorge Henríquez.
Henríquez reseñó que “el problema es que Aerolíneas no tiene personal suficiente, ni aviones por falta de inversión, por lo que cuando se desprograma un vuelo no pueden reemplazarlo; además de que los proveedores le cortan los suministros constantemente por falta de pago”.
Luego de que anteayer un grupo de pasajeros bloqueara el ingreso a la sala de embarque por las dilatadas demoras y la falta de respuesta; la firma llamó a los siete gremios del sector a “una concertación social” para discutir sus reclamos sin afectar el servicio.
Las dificultades y cancelaciones no perjudicaban a los vuelos de cabotaje de la aerolínea, la que tiene el control casi total del mercado interno, seguida por la filial local de la chilena Lan Airlines.
Aerolíneas Argentinas es controlada en un 95 por ciento por el grupo español Marsans. El restante cinco por ciento pertenece al Estado argentino, que tiene previsto elevar su participación al 20 por ciento l (Télam y Reuters)