Martes 30 de Septiembre de 2008
Un millón y medio de descendientes de españoles, la mitad de ellos argentinos y cubanos, que se exiliaron por la Guerra Civil española (1936-1939) y la posterior represión durante la dictadura franquista (1939-1975) podrán obtener si lo desean la nacionalidad española a partir del próximo mes de diciembre, según informó ayer el diario El País.
El gobierno confirmó ayer que afina la aprobación de los requisitos legales que permitirán la concesión de la nacionalidad española a un millón y medio de personas, la mayoría de ellos hijos y nietos de españoles que emigraron a Latinoamérica durante la Guerra Civil y la dictadura de Francisco Franco.
Hijos y nietos. Los destinatarios de la medida, que el Ministerio de Justicia aprobará en los próximos días para que entre en vigor el 29 de diciembre, son los hijos de padres o madres nacidos en España y que ahora viven fuera del país y los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española a causa del exilio.
El gobierno espera un auténtico aluvión de peticiones y calcula que podría haber cerca de un millón y medio de beneficiarios potenciales.
Distintos organismos estiman que unos 300 mil de ellos residen en Argentina y otros tantos en Cuba. Decenas de miles de españoles se vieron obligados a emigrar, principalmente a América latina, después de que Franco ganase el conflicto fratricida, entre 1936 y 1975.
La previsión del Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero es que 1,5 millón de personas en todo el mundo se acogerán a la medida, la mayoría en América latina.
Los beneficiarios de esta norma podrán empezar a solicitar toda la documentación necesaria a partir del próximo 29 de diciembre, explicó un portavoz del Ministerio de Justicia.
En principio, según el Ministerio, la ley prevé un periodo de dos años, hasta 2010, para que todas estas personas cursen los trámites necesarios para obtener la nacionalidad en los consulados de sus respectivos países.
Una vez entre en vigor la ley, la solicitud podrá realizarse a lo largo de los dos años siguientes, es decir, hasta el 29 de diciembre de 2010.
Memoria histórica. En 2007, tras una larga y costosa tramitación parlamentaria, el Congreso aprobó definitivamente la llamada Ley de la Memoria Histórica, una iniciativa del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para restituir, principalmente, a las víctimas del bando que perdió la guerra.
Este texto, que fue rechazado por el principal partido de la oposición, el conservador Partido Popular, incluía en su articulado el derecho de conceder la nacionalidad española a los descendientes directos, hijos o nietos, de hombres y mujeres que se vieron forzados al exilio.Estas medidas son consecuencia de la Ley de la Memoria Histórica, aprobada en 2007 por el Parlamento español con el objetivo de reconocer a las víctimas de la Guerra Civil y la posterior dictadura de Franco. l (DPA y AP)