Luis Tula, condenado por el crimen de María Soledad, juró como abogado
El ahora letrado cursó la mayor parte de su carrera mientras cumplía la condena a nueve años de prisión que el 27 de febrero de 1998 le impuso la Cámara Penal de Segunda Nominación de Catamarca  como partícipe secundario del delito de violación de la joven Morales,  asesinada en 1990.

Sábado 28 de Noviembre de 2009

Luis Raúl Tula, uno de  los dos condenados por el asesinato de María Soledad Morales en  Catamarca, juró como abogado y anunció que se dedicará al Derecho  Penal, debido a los conocimientos que adquirió por estar  involucrado en el caso.

El juramento se produjo ante el presidente del Colegio de  Abogados de Catamarca, José Vila Melo, y Tula recibió la matrícula  1.941, con la que ejercerá de ahora en más.

El ahora letrado cursó la mayor parte de su carrera mientras  cumplía la condena a nueve años de prisión que el 27 de febrero de  1998 le impuso la Cámara Penal de Segunda Nominación de Catamarca  como partícipe secundario del delito de violación de la joven,  asesinada en 1990.

En el mismo juicio, Guillermo Daniel Luque fue condenado a 21  años de cárcel como coautor del delito de “violación seguida de  muerte” de Morales, y todavía continúa detenido, pero realiza  salidas laborales.

En tanto, la sentencia ordenó investigar la posible  participación en el crimen de Eduardo Méndez y Hugo “El Hueso”  Ibáñez, pero ambos fueron sobreseídos.

Tras la ceremonia, Tula recordó que la mayor parte de sus  estudios los hizo en la Facultad de Abogacía de la Universidad  Nacional de Catamarca y los terminó en la Universidad de La Rioja.

Recordó que su primera materia aprobada fue Introducción al  Derecho, en un examen que rindió en la cárcel cuando ésta se encontraba emplazada en la esquina de Güemes y Virgen del Valle,  en la zona suroeste de la ciudad.

La estudiante María Soledad Morales (17), alumna del Colegio  del Carmen y San José, fue asesinada el 8 de septiembre de 1990 y  su cuerpo sin vida apareció dos días después en el ingreso al Club  Parque Daza, en Villa Parque Chacabuco de la capital provincial.

Tula fue vinculado con el caso porque mantuvo una relación  amorosa con la adolescente y ahora adelantó que ejercerá su  profesión de abogado en el fuero penal, del que tiene amplios  conocimientos por el proceso en su contra.

El crimen tuvo derivaciones impensadas, la más importante la  caída del gobierno justicialista de Ramón Eduardo Saadi, que fue intervenido por el entonces presidente Carlos Menem.

Además, la familia de la joven, la monja Martha Pelloni y la  comunidad catamarqueña impusieron las llamadas “marchas del  silencio”, que luego se extendieron por todo el país cada vez que  se reclamaba por el esclarecimiento de un crimen. (Télam).