Martes 07 de Abril de 2015
Lufthansa dijo ayer que no se exigía informar a las autoridades de aviación de Alemania sobre la depresión que había sufrido Andreas Lubitz porque el joven fue calificado como piloto antes de 2013, tiempo anterior a que se establecieran normas de información más estrictas.
Lubitz, copiloto de la división Germanwings de la aerolínea Lufthansa, estrelló deliberadamente un avión en los Alpes franceses, incidente en el que murieron 150 personas.
La duda sobre si Lufthansa conocía sobre algún problema psiquiátrico del copiloto podría influir en su responsabilidad en el desastre. Estimaciones del grupo asegurador Allianz proyectan que las aseguradoras terminarán pagando 300 millones de dólares en solicitudes y en costos vinculados al desastre.
Durante 2009, Lubitz interrumpió su entrenamiento como piloto por varios meses. Cuando lo retomó, les dijo a los instructores de Lufthansa que había superado un período de depresión grave. Lubitz fue acreditado para volar aviones comerciales por primera vez en 2012. Bajo las regulaciones europeas, los examinadores aeromédicos deben derivar a los pilotos con problemas psiquiátricos a la autoridad que otorga las licencias, que podría restringir la licencia del piloto.
La Oficina Federal de Aeronáutica Civil (en alemán Luftfahrt-Bundesamt o LBA) dijo el domingo que no contaba "con ninguna información" sobre la depresión del copiloto antes de que estrellara el avión.
Lufthansa dijo que una cláusula en la nueva regulación, que se introdujo en Alemania en abril de 2013, salvaguardaba determinados certificados de aptitud para volar preexistentes y certificados médicos emitidos por especialistas médicos en aviación.
"Así, los centros aeromédicos o doctores del sector de la aviación podrían emitir extensiones a tales certificados médicos aún tras la implementación de las nuevas normas", dijo la aerolínea. "Es por eso que no surgió un deber de remitir a la LBA (esa información médica) como resultado del cambio de la posición legal", dijo la aerolínea.