Sábado 18 de Octubre de 2014
La Justicia determinó que Luciano Arruga, el adolescente que desapareció hace casi seis años en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador tras denunciar coacciones policiales, estuvo todo ese tiempo enterrado como NN en el cementerio porteño de La Chacarita, luego de ser atropellado por un auto cuando cruzaba la avenida General Paz.
Así lo anunciaron ayer en conferencia de prensa autoridades del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) y familiares de Luciano, apenas dos horas después de haber recibido la información oficial —tras el hallazgo de huellas dactilares coincidentes— suministrada por la Justicia federal de Morón que, no obstante, ordenó la realización de análisis de ADN al cuerpo, que será exhumado.
Hace seis meses la Justicia de Morón hizo lugar por primera vez a un recurso de hábeas corpus para poder saber dónde estaba Luciano, quien desapareció en la madrugada del 31 de enero de 2009, cuando tenía 16 años.
En base a ese recurso judicial, el juez federal de Morón Pablo Salas pidió informes al Ministerio de Seguridad de la Nación y se comenzó una compulsa sobre libros de la Policía Científica sobre cuerpos NN.
Allí se detectó que las huellas dactilares de un individuo no identificadas tomadas el 3 de febrero de 2009 en la Morgue Judicial eran similares a las que le tomaron a Luciano Arruga el 22 de setiembre de 2008, cuando fue detenido y golpeado en la comisaría de Lomas del Mirador (partido de La Matanza).
Aquella detención fue lo que motorizó las sospechas de la familia del joven y de las organizaciones no gubernamentales para plantear que a Luciano lo había arrestado ilegalmente la policía y lo había asesinado cuando el menor se negó a robar para ellos.
Sobre esa hipótesis trabajaba la Justicia hasta que ahora se detectó este cadáver enterrado en el cementerio de La Chacarita.
Según precisó el director del Cels, Horacio Verbitsky, Arruga fue atropellado a las 3.21 del 31 de enero de 2009 cuando cruzaba la vía rápida de la avenida General Paz y Emilio Castro, "muy cerca de un destacamento de la Policía Bonaerense", dijo.
El joven fue embestido por un conductor de 21 años que de inmediato llamó a la policía. El accidentado fue llevado por el servicio de emergencias médicas al hospital Santojanni, donde falleció.
"Todo esto requiere una explicación. La madre de Luciano fue al Santojanni aquel día y no le dieron información. Pero además hubo huellas y fotografías (de aquel accidente) que son las que hoy permiten llegar a esta investigación", dijo Verbitsky.
"Luciano estuvo en La Chacarita durante seis años y hubo una desidia absoluta del Estado para llegar a esta información que todavía es insuficiente e insatisfactoria porque para el Cels y para la familia hay muchas cosas que no cierran", añadió.
Consideró que hubo "negligencia, por usar una palabra generosa, por parte de los funcionarios que debían investigar" y remarcó que este caso demuestra "la discriminación y desprecio de las instituciones y la Justicia para los chicos como Luciano Arruga".
Vanesa Orieta, hermana de la víctima, dijo que prefiere esperar los análisis genéticos para poder elaborar el duelo, pero afirmó: "Vencimos. Esto es lo que siento. Vencimos a la desidia, a la impunidad, a la mirada discriminadora y criminalizante sobre los pibes como Luciano. Yo quería encontrar a mi hermano y lo encontré. Vamos a descansar ahora, pero seguimos denunciando la violencia institucional hoy mas que nunca después de cinco años y ocho meses pidiendo que se busque a Luciano".
"Esto nos tiene que replantear el poco valor que se la da a la vida de los pobres. Esto se podría haber resuelto antes. Cinco años y ocho meses golpeando puertas. Esto no se termina acá. Necesitamos saber la verdad. Los pobres tenemos derechos", subrayó.
La madre de Luciano, Mónica Alegre, también estuvo en la conferencia, sucumbió a la tensión y la angustia y se desmayó.
Causas de la muerte. La autopsia al cuerpo de Luciano Arruga concluyó que el motivo de su muerte fue por los traumatismos que sufrió en la cabeza, brazo, torso y tobillos por el accidente de tránsito que sufrió el 31 de enero de 2009, el mismo día de su desaparición.
La pericia accidentológica realizada por la Policía Federal determinó que el conductor del auto que atropelló a Luciano circulaba a menos de 80 kilómetros por hora y que no tenía alcohol en sangre.