Miércoles 10 de Junio de 2009
La jueza federal fueguina Lilian Herraez determinó que son delitos de lesa humanidad e imprescriptibles los vejámenes cometidos por militares argentinos contra sus soldados durante la guerra de las Malvinas, abriendo paso a un proceso contra unos 70 de ellos, acusados por ex combatientes.
La causa se abrió en Río Grande en abril de 2007 cuando el ex subsecretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Andrés Vassel, patrocinó a una veintena de ex soldados de esa provincia que se presentaron ante la magistrada, quien fue recibiendo decenas de otros testimonios y hoy suman más de 100, de todo el país.
Los veteranos de Malvinas en Río Grande manifestaron ayer grandes expectativas ante el comienzo de las indagatorias a los oficiales y suboficiales argentinos acusados de torturas y vejaciones a los soldados combatientes en pleno conflicto bélico, en una megacausa a cargo de la jueza Herraez.
Hay denuncias de Tierra del Fuego, Chaco, Santa Fe, Buenos Aires y Capital, donde, por ejemplo, el ex soldado Silvio Katz logró radicar una denuncia por antisemitismo durante la guerra por parte de sus superiores, que presentó inicialmente ante la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires.
El veterano José Martín Araníbar, quien comenzó a investigar estos hechos a finales de 2005 y fue el primer impulsor de un sumario en la Armada, luego radicado en la Justicia civil, expresó su satisfacción con la medida de la jueza Herraez: "La declaración consolida el asidero de todas las denuncias, y convierte un presunto delito en un delito".
"Es importantísimo para los denunciantes", expresó Araníbar y destacó el antecedente inmediato de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, referido a la denuncia del ex combatiente Juan Carlos Gómez, estaqueado en esa localidad antes de ir a Malvinas.
El tribunal chubutense respondió a la apelación del oficial imputado declarando al delito de lesa humanidad e imprescriptible. Araníbar expresó que "ahora llegarán las apelaciones de los acusados, pero también las indagatorias". A través del Centro de Veteranos de Río Grande, el ex combatiente recibió acusaciones de pares de todo el país y las fue tramitando en el juzgado de Herraez.
"Esta megacausa contiene todos los delitos: vejámenes, torturas, servidumbre, heridas graves, abandono de persona e incluso investiga dos muertes, la de un soldado que al parecer fue fusilado por un cabo y otro que murió de hambre al ser abandonado", señaló.
Sólo un caso radicado en Comodoro Rivadavia fue apelado por algunos de los acusados ante la Cámara Federal de esa ciudad chubutense. (Télam y DyN)