Jueves 14 de Agosto de 2008
La Cámara de Senadores de la Nación convirtió ayer en ley el proyecto que considera como enfermedades a los trastornos alimentarios como la obesidad, la bulimia y la anorexia, por lo que las obras sociales y las empresas de medicina prepaga estarán obligadas a incluirlas en programas médicos y a costearlas.
Por unanimidad y en una hora se produjo la aprobación. Se declaró de "interés nacional" la asistencia integral y la rehabilitación de pacientes, que incluye además enfermedades derivadas y las medidas que eviten su propagación.
. El 28 de noviembre de 2007 la Cámara alta lo había aprobado, pero el 4 de junio Diputados le introdujo cambios en dos artículos, lo que impidió que la norma se convirtiera en ley. Esto motivó una sostenida movilización callejera de personas al Congreso nacional que, alentadas por un programa televisivo, pedían la sanción de la iniciativa.
Los cambios en la Cámara baja fueron promovidos por provincias norteñas que consideraron "discriminatorias" las menciones que la norma hacía al uso de azúcares, así como el agregado de que las mayores erogaciones por prestaciones para agentes de seguro serán compensadas por la Administraciones de Prestaciones Especiales (Apes).
En tanto, se ratifica la sanción del artículo 2 de la norma, al incluir como trastornos alimenticios a la bulimia y a la anorexia, además de la obesidad. Se ratificó el artículo 9 que obliga a los quioscos de los establecimientos educativos a ofrecer productos que "integren una alimentación saludable y variada".
Se insistió en la redacción del artículo 16 para que las empresas de medicina prepaga y las obras sociales costeen los tratamientos contra la obesidad, la bulimia y la anorexia, eliminando el agregado de Diputados que decía que los costos por tratamientos debía pagarlos el Estado.
Se aceptó la modificación del artículo 11 hecha por Diputados, ya que el proyecto original apuntaba al azúcar como un componente dañino en los alimentos, al causar problemas de obesidad. "No queremos demonizar al azúcar ni perjudicar a los 150 mil trabajadores del sector", señaló la presidenta de la Comisión de Salud, la justicialista Haydeé Giri, al presentar el proyecto que establece que la publicidad de alimentos con elevado contenido calórico y pobre en nutrientes debe advertir que "El consumo excesivo es perjudicial para la salud".
En tanto, el vecinalista cordobés Carlos Rossi afirmó: "Tanta comida chatarra convierte el cuerpito original de los chicos en un cuerpo obeso, y eso es una carga para toda la vida". l (Télam y DyN)