Los pobres urbanos están cada vez más indefensos
Ahora que la mayoría de la población mundial vive en ciudades, los residentes urbanos en países de ingresos medios y bajos enfrentan amenazas crecientes de desastres naturales, violencia...

Miércoles 22 de Septiembre de 2010

Ahora que la mayoría de la población mundial vive en ciudades, los residentes urbanos en países de ingresos medios y bajos enfrentan amenazas crecientes de desastres naturales, violencia y peligros para la salud, dijo ayer la Cruz Roja internacional en un reporte.

Los riesgos son exacerbados por la rápida urbanización, gobiernos municipales ineficientes, crecimiento poblacional y empeoramiento de los desastres naturales a causa del calentamiento global, según el Reporte Mundial de Desastres, compilado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

"Existen 1.000 millones de residentes urbanos en villas miseria. Si las condiciones no mejoran, más gente será afectada en casos de desastres grandes, como el terremoto de Haití", dijo Alistair Henley, director de la federación para la región de Asia y el Pacífico, en una conferencia de prensa ayer.

El reporte de este año se centró en los peligros en ciudades en parte porque el desarrollo de ayuda a residentes urbanos no ha avanzado al mismo paso que la urbanización. El número de residentes urbanos subió este año a 3.500 millones, comparado con 3.400 millones de residentes rurales, dijo el reporte.

De todos los desastres, la actividad sísmica mató la mayor cantidad de personas, un promedio de 50.184 personas al año desde el 2000 hasta el 2008, agregó. En el 2009, desastres naturales mataron a 10.551 personas, una cifra que será bastante mayor este año a causa del terremoto de Haití, que mató a unas 300.000 personas.

Accidentes industriales y explosiones mineras o de plantas químicas mataron a 6.707 personas el año pasado.

Henley dijo que los residentes de barrios bajos en Africa, Latinoamérica y el sudeste asiático están en riesgo cada vez mayor como resultado de peligros para la salud y violencia urbana generada por la represión gubernamental y grupos peleándose por comida y productos básicos.

El reporte llamó a una mayor preparación para desastres y mayores fondos gubernamentales para la salud pública y la seguridad, al tiempo que pidió además respaldo a organizaciones comunitarias y iniciativas del sector privado. l (AP)