Viernes 10 de Julio de 2009
Los turistas franceses son los peores del mundo, según opinan los 4.500 profesionales del sector en 27 países en un sondeo de la agencia de viajes Internet Expedia.
Su arrongancia, su tacañería y la utilización pésima de lenguas extranjeras son algunos de los motivos que convierten a los veraneantes franceses en los menos deseados por los servicios hoteleros del mundo.
El hecho de que los galos no hablen las lenguas locales los hace desconsiderados a los ojos de los hoteleros. "Es por el hecho de que hablan poco o nada de inglés cuando van al extranjero y tampoco hablan la lengua local", declaró Timothee de Roux, director de mercados de Expedia.
Roux explicó que "el 90 por ciento de los franceses viajan por su país porque disponen de un magnífico paisaje y muy buenas zonas turísticas. No obstante, cuando salen de Francia pueden estar un poco nerviosos al no estar acostumbrados a ciertas cosas y puede llevarles a pedir las cosas de una manera que puede ser considerada algo arrogante".
De Roux también señaló que "no están acostumbrados a dejar grandes propinas en su país, donde el servicio está incluido en la cuenta de los restaurantes, y que por esta razón pueden ser vistos como tacaños en comparación a otras nacionalidades". Al contrario que los norteamericanos e ingleses, que son los más derrochadores.
Los japoneses ocuparon el primer lugar en el sondeo Mejor Turista en las encuestas, junto con los británicos y los alemanes, elegidos los mejores entre los europeos.
Los españoles ocupan la 26ª posición como mejores turistas. Los hoteleros españoles consideran que sus compatriotas son los que más se quejan. Junto con los franceses, los sitúan como los turistas menos populares dentro su propio país.
El informe desprende como última conclusión que "los británicos, australianos y neocelandeses tienen muy bien considerados a los turistas españoles, ya que, entre otras cosas, agradecen el esfuerzo de los españoles por comprender el idioma local".
Los españoles, al igual que en años anteriores, son los visitantes de todo el mundo que menos gastan en sus vacaciones, seguidos de franceses. Aunque los hoteleros de Alemania y Estados Unidos tienen preferencia por los turistas españoles, a pesar de que la mayoría de los trabajadores de establecimientos considera que los españoles, junto a los italianos, son los visitantes más ruidosos. Y los asiáticos están encantados con los españoles porque dejan más propina a camareros y al personal del servicio de habitaciones.