Martes 20 de Octubre de 2009
Los cuatro jóvenes caídos anteayer dentro de un Volkswagen Cross Fox a un lago del country Nordelta, en el partido bonaerense de Tigre, murieron ahogados al no poder abandonar el coche debajo del agua, informaron ayer fuentes judiciales.
En la autopsia realizada en la morgue de San Fernando, se estableció que los muchachos, de entre 21 y 26 años, no presentaban lesiones ni golpes, y los peritos forenses extrajeron muestras para establecer si se encontraban alcoholizados o no.
Fuentes oficiales y de la policía aseguraron que el auto circulaba a “un promedio de 180 kilómetros por hora” cuando sucedió el accidente, ocurrido poco después de que los jóvenes concurrieran a un bar del barrio junto a un amigo con vivienda en el lugar.
Fuentes del cuartel de Bomberos Voluntarios de Tigre reportaron que el siniestro, que conmocionó a los habitantes de la zona, ocurrió poco después de las 6 de la madrugada del domingo.
En tanto, la policía identificó a los fallecidos como Sebastián y Eduardo Carvita −hermanos, de 21 y 26 años, respectivamente−, Alexis Frachia, también de 21 años, y Darío Fassano, de 22.
El auto se desplazaba por el bulevar Los Lagos, en un tramo que carece de lomos de burro y está ubicado en proximidades del cruce de la ruta 27 y el camino Bancalari-Benavídez, donde la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora.
Por causas que se investigan, el conductor perdió el control del Volkswagen Cross Fox, que tocó un cordón y atravesó luego dos montículos de tierra en el barrio Cabos del Lago, que está en construcción y es uno de los 14 que componen el country.
Luego, el automóvil cayó en un lago artificial y los jóvenes fallecieron.
Peritos de la Policía Científica de la provincia de Buenos Aires que trabajaron en el lugar determinaron luego de una investigación que los cuatro jóvenes murieron por asfixia por inmersión.
“Los jóvenes eran oriundos del partido bonaerense de San Martín y habían estado en un bar junto a un amigo que reside en el lugar”, aseguró el gerente general de la Asociación Vecinal de Nordelta, Pedro Segura.
Segura sostuvo que “no hay ninguna duda de que hubo un exceso de velocidad importantísimo” en el siniestro y dijo que “el amigo de las víctimas volvió a la casa (en el barrio Los Castores) porque estaban en autos distintos, y ellos (por los jóvenes muertos) siguieron adelante”. (DyN)