Sábado 16 de Enero de 2010
Los setenta haitianos que residen en Rosario pudieron respirar un poco más aliviados ayer, ya que comenzaron a tener algunas noticias de sus familias gracias a una línea de comunicación abierta para ellos a través de la comisión de Cascos Blancos que actúa en la isla, a instancias de la Subsecretaría de Protección Civil, que desde el jueves los asiste para que los jóvenes, en su mayoría estudiantes universitarios, pudiesen conocer la suerte de sus familiares luego del terremoto que devastó el martes pasado la ciudad de Puerto Príncipe y otros poblados.
Ayer, los estudiantes se reunieron con el director de Protección Civil Provincial Zona Sur, Antonio Moyano, para ajustar canales de comunicación entre los integrantes de la colonia haitiana rosarina, quienes experimentaron una aguda zozobra al conocer el desastre que devastó su país.
El teléfono 0341-4721831 servirá a los residentes haitianos en Rosario para canalizar las consultas a su país.
Clifford Staco, de 23 años, dijo que al menos por ahora, la mayoría de los familiares de los haitianos residentes en Rosario “están bien”, pero aclaró que no todos los integrantes de la colonia habían podido comunicarse con sus lugares de origen.
Clifford, nacido en Les Cayes, terminó la escuela secundaria orientada en matemática y biología en Puerto Príncipe, y allí reside ahora su familia, la cual está a salvo según dijo. Oficia como el vocero del grupo de connacionales que hasta hace pocas horas estaba muy angustiado por carecer de noticias de primera mano sobre la suerte de sus allegados.
No es la primera vez que el joven atraviesa penurias que imponen la distancia. Su arribo a Rosario de Clifford resultó accidentado.
El formó parte de un contingente de veinte estudiantes que quedaron varados en la ciudad a principios de 2008 luego de que la Fundación Globalización y Democracia de los Haitianos en Ultramar (Funglodhu) los estafara y los dejase abandonados a su suerte tras haberles cobrado entre 2.000 y 8.000 dólares para estudiar en la Universidad Nacional de Rosario.
Distinto fue el caso de Rosambert Rachel (26), nacida en Puerto Príncipe, quien en una primera instancia quiso ir a la Universidad Adventista de México para estudiar ciencias sagradas y terminó arribando a la filial de esa casa de estudios en Puiggari, Entre Ríos, en 2006. No prosperó en esa disciplina y en 2006 terminó en la Facultad de Medicina, donde completó la tecnicatura de instrumentos y cursa el segundo año de medicina. Vive en la Casa del Estudiante.
“Nunca en la historia de Haití hubo un desastre semejante” dijo Rosambert, quien señaló los jóvenes habían pasado momentos de honda zozobra al conocer el desastre en su patria.
Otro que ayer recuperó el aliento fue Jean Wilwood, de 21 años, oriundo de Carrefour, de la zona metropolitana de Puerto Príncipe. Sus padres, dijo, habían sobrevivido al inmenso desastre.
Ayer se había habilitado la línea de comunicación y todavía el flujo de noticias eran sólo las esenciales. Todavía deberán pasar muchas horas para que los jóvenes tengan todas las certezas sobre sus allegados que quedaron en la isla. Por tal razón la Facultad de Medicina abrirá un gabinete psicológico para asistir a los estudiantes haitianos en la emergencia.
Ayuda oficial
Ayer, los estudiantes se reunieron con el director de Protección Civil Provincial Zona Sur, Antonio Moyano, para ajustar canales de comunicación entre los integrantes de la colonia haitiana rosarina, quienes experimentaron una aguda zozobra al conocer el desastre que devastó su país.
El teléfono 0341-4721831 servirá a los residentes haitianos en Rosario para canalizar las consultas a su país.
Clifford Staco, de 23 años, dijo que al menos por ahora, la mayoría de los familiares de los haitianos residentes en Rosario "están bien", pero aclaró que no todos los integrantes de la colonia habían podido comunicarse con sus lugares de origen.