Los grandes de la moda española desfilan en la 47ª edición de Pasarela Cibeles
La edición número 47 de la Pasarela Cibeles abrió ayer en Madrid con el desfile de los grandes de
la moda española: Agata Ruiz de la Prada, Jesús del Pozo, Angel Schlesser y Victorio & Luchino,
entre otros. Pasarela Cibeles volvió a patear el tablero anteayer al no permitir desfilar a tres
modelos inglesas por su baja masa corporal...
Martes 12 de Febrero de 2008
La edición número 47 de la Pasarela Cibeles abrió ayer en Madrid con el desfile de los grandes de la moda española: Agata Ruiz de la Prada, Jesús del Pozo, Angel Schlesser y Victorio & Luchino, entre otros.
Pasarela Cibeles volvió a patear el tablero anteayer al no permitir desfilar a tres modelos inglesas por su baja masa corporal: medían 1,75 metro y pesaban menos de 55 kilos.
La conocida diseñadora madrileña Ruiz de la Prada fue la encargada de inaugurar esta nueva edición con colores cálidos y vivos para la próxima temporada de otoño-invierno, solos o contrastados con otros más fríos.
También se lució con tejidos de lana y algodón, o con brillo para los vestidos, y sus ya clásicos motivos de corazones, estrellas o círculos.
Jesús del Pozo proyectó un túnel del tiempo entre los valores del ideal femenino de la épica caballeresca y la mujer del futuro, con vestidos trabajados y austeridad de estructuras en chaquetas y abrigos.
Duyos jugó con la geometría y mostró volúmenes orgánicos, tejidos naturales, colores como el rojo tomate o el azul noche.
Tras él, Lemoniez sacó sus blusas en muselina satinada de seda ondeando sobre la piel con faldas de imperturbable sobriedad, abrigos en visón terciopelo, y un despliegue de colgantes y broches de flores, e insectos, fetiches amuletos de plata y piedras semipreciosas.
El modisto quiso además rendir homenaje a la mujer Masai y mostró vestidos étnicos, una mujer seducida por las llanuras de Kenia y Tanzania.
Angel Schlesser retrató la feminidad moderna, urbana y pragmática, con materiales como organza y satén, y tweed lavado, mohair o paño de lana.
Las formas ligeras y elegantes destacaron en la colección de los andaluces Victorio & Lucchino, faldas globo junto voluminosas mangas. (Reuters)
Pasarela Cibeles volvió a patear el tablero anteayer al no permitir desfilar a tres modelos inglesas por su baja masa corporal: medían 1,75 metro y pesaban menos de 55 kilos.
La conocida diseñadora madrileña Ruiz de la Prada fue la encargada de inaugurar esta nueva edición con colores cálidos y vivos para la próxima temporada de otoño-invierno, solos o contrastados con otros más fríos.
También se lució con tejidos de lana y algodón, o con brillo para los vestidos, y sus ya clásicos motivos de corazones, estrellas o círculos.
Jesús del Pozo proyectó un túnel del tiempo entre los valores del ideal femenino de la épica caballeresca y la mujer del futuro, con vestidos trabajados y austeridad de estructuras en chaquetas y abrigos.
Duyos jugó con la geometría y mostró volúmenes orgánicos, tejidos naturales, colores como el rojo tomate o el azul noche.
Tras él, Lemoniez sacó sus blusas en muselina satinada de seda ondeando sobre la piel con faldas de imperturbable sobriedad, abrigos en visón terciopelo, y un despliegue de colgantes y broches de flores, e insectos, fetiches amuletos de plata y piedras semipreciosas.
El modisto quiso además rendir homenaje a la mujer Masai y mostró vestidos étnicos, una mujer seducida por las llanuras de Kenia y Tanzania.
Angel Schlesser retrató la feminidad moderna, urbana y pragmática, con materiales como organza y satén, y tweed lavado, mohair o paño de lana.
Las formas ligeras y elegantes destacaron en la colección de los andaluces Victorio & Lucchino, faldas globo junto voluminosas mangas. (Reuters)