Martes 08 de Julio de 2008
Personas y empresas extranjeras poseen 40.300 kilómetros cuadrados de tierras en Brasil, y siguen adquiriendo propiedades rurales al rítmo de 12 kilómetros cuadrados por día, un área equivalente a más de seis veces a la del principado de Mónaco, reveló ayer el diario Folha de Sao Paulo.
La nota, que se basa en los negocios registrados en el Sistema Nacional de Catastro Rural, afirma que, entre noviembre de 2007 y mayo pasado, ciudadanos extranjeros adquirieron 1.523 inmuebles rurales, cuya superficie totaliza 2.269,2 kilómetros cuadrados.
En el mismo período, los extranjeros vendieron 151 propiedades rurales, lo que resultó en un aumento neto de 2.053,2 kilómetros cuadrados en la superficie que poseen.
Los documentos oficiales revelan que los extranjeros poseen 40.300 kilómetros cuadrados de tierras en Brasil, un área equivalente a casi un 23 por ciento de la superficie de Uruguay. Los registros en poder del Estado sólo incluyen a los que declararon ser extranjeros al adquirir las tierras, pero no a las empresas transnacionales ni tampoco a los negocios realizados por personas de otros países en nombre de testaferros locales.
La adquisición de tierras en Brasil se convirtió en un negocio atractivo a raíz de los elevados precios internacionales de la soja, la creciente rentabilidad de la ganadería y de los incentivos fiscales que concede el gobierno a la producción de etanol y biodiesel.
La creciente presencia de extranjeros en el medio rural preocupa a los líderes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que exigen a Lula una aceleración del programa de reforma agraria. "Dentro de poco, volveremos a ser colonia", dijo una de las coordinadoras del MST, Marina dos Santos. (DPA)