Miércoles 28 de Septiembre de 2011
Dicen que a los 40 comienza otra vida. Un momento de plenitud signado por la experiencia, la estabilidad emocional y laboral. Dicen … porque la realidad es que muchos hombres y mujeres, en esta etapa, lejos de relajarse y gozar, se desesperan por verse como a los 20 y pico. A ellos los atormentan la calvicie, el salvavidas indomable y los dolores musculares. Ellas darían cualquier cosa por un abdomen chato, la sonrisa de estrella de televisión y una cabellera como la de las modelos de Koleston. Eso sí, los que están dispuestos a los verdaderos sacrificios como la dieta, el gimnasio y sobre todo, la aceptación de la realidad, son los menos. ¿Qué hacen hoy ellas y ellos para estar espléndidos? ¿Qué cosas soportan sin quejarse para quitarse varias décadas de encima? Un ranking con todos los secretitos de los que soplaron más de 40 velitas.
1- Implante capilar: elegido por los varones de más de 40 (y algunos treintañeros ansiosos) es la cirugía más pedida por el sexo masculino. El “pelo por pelo” hace furor. Así, es posible observar con asombro como ese compañero de trabajo al que le sobraban entradas luce una cabellera tupida y algo descontrolada. Porque si bien es cierto que el cabello crece en aquellos lugares donde había desaparecido, no es raro que tome formas y extensiones alocadas. No importa: el placer de volver a pasarse el peine y pedir turno al peluquero una vez por mes, lo vale. Para eso hay que desembolsar varios miles de pesos y soportar el posquirúrgico, que no es nada sencillo. Una vez que la cicatriz desaparece y los primeros pelitos comienzan a crecer cual germinación de alpiste, el éxito está asegurado.
2- Ortodoncia de adulto: si señores, está de moda. Cada vez son más los cuarentones y las cuarentonas que lucen alambres en los dientes. Desde que la odontología moderna descubrió que la dentadura puede acomodarse aún de grandes, los consultorios se pueblan de pacientes dispuestos a tolerar molestias y malestares varios con el sólo objetivo de obtener la sonrisa de Tom Cruise o Julia Roberts. Los costos son altos. No sólo por lo que duele en el bolsillo sino porque durante los primeros quince días hay que adaptarse y la cosa es brava. Pero ahí andan ellas y ellos, cepillito en mano lustrando los brackets como si fueran el auto nuevo. La sonrisa de lata (aunque ahora están los brackets estéticos) da teen ager.
3- Liposucción de abdomen: según una encuesta reciente que se realizó entre 300 argentinas, la panza es la parte del cuerpo que menos les gusta. Un dato que se repite, sin dudas, entre los caballeros, muy preocupados por los rollitos en esa zona. Cuando pasaste los 40 ya tuviste hijos y las secuelas en el abdomen son implacables, y si no es por eso, es igual, porque la reserva de medialunas, asados y cervezas, se hace notar. Lo cierto es que aún los más disciplinados se dan cuenta de que no hay ensalada ni abdominales que valgan. La panza está ahí, y es una muestra evidente del paso del tiempo. Por suerte existen los cirujanos plásticos que hoy ofrecen liposucciones como si fueran pan caliente. Eso sí, hay que bancarse la faja durante un mes y las sesiones de masajes post cirugía. Para los que no se animan al bisturí , porque tiene sus riesgos, también hay propuestas: aparatajes de todo tipo que prometen alisados de la piel, reducción de rollitos y estrías. No son tan efectivos como la lipo, pero ayudan. Advertencia: si después siguen comiendo como antes, en menos de un año la panza vuelve, aunque la grasa se empieza a alojar en sitios extraños dando paso a un abdomen de dudosa naturaleza. ¡Están avisados!
4- Depilación definitiva: es el boom de la temporada. Hay que empezar a mostrar piernas y axilas y en un mes será el momento del traje de baño. Los consultorios no dan abasto. Si no te avivaste ya te dan turno para diciembre. Y aunque no lo crean, ahora son los hombres de más de 40 los que quieren liberarse de los vellos molestos. Desde que vieron a Mis Primavera en lo de Susana Giménez, todos quieren un pecho sin pelo, lisito y reluciente. Atrás quedaron los varones de tórax ensortijado que derretían a la platea femenina. Las últimas encuestas sobre el tema revelan que ellas los prefieren lampiños, casi aniñados. Y hay que cumplir con ese deseo.
5- Cursos de armonía espiritual: no todo pasa por el físico a los 40. De esto dan cuenta, entre otros, Marcelo Tinelli, Federico Alvarez Castillo y Mauricio Macri, que se subieron con todo a la onda paz y amor que propone la cultura hindú. Meditación, cursos de respiración, budismo tibetano y otras yerbas tienen entre sus principales seguidores a los cuarentones. Armonizar con el entorno, bancar al jefe y redescubrir la pareja, suelen ser los objetivos primordiales de esta movida que propone sacar las malas energías y llenarse de buenas intenciones. Ellas y ellos andan por la vida tirando frases dignas de Claudio María Domínguez y llenando el Facebook de fotos vestidos de blanco y en ronda. El lema es andar por el mundo sin violencia y sin estrés, porque después de los 40, se ve que no es nada fácil.