Después de años de reemplazar perillas e interruptores por enormes pantallas, la industria automotriz comienza a dar marcha atrás. Un organismo europeo de seguridad premia a los vehículos que conservan controles físicos para reducir las distracciones al volante. Qué marcas lideran el cambio.
16:12 hs - Martes 13 de Octubre de 2026
Durante años, la industria automotriz avanzó hacia un objetivo que parecía irreversible: eliminar la mayor cantidad posible de botones y perillas del interior de los autos para reemplazarlos por pantallas táctiles. Cuanto más grande era la pantalla y menos comandos tenía el tablero, más moderno parecía el vehículo. Sin embargo, esa tendencia empieza a encontrar un límite inesperado: la seguridad.
Lo que inicialmente se presentó como una revolución tecnológica terminó convirtiendo algunas de las operaciones más sencillas en una tarea incómoda. Encender las luces, activar el limpiaparabrisas o regular el aire acondicionado puede exigir varios movimientos sobre una pantalla, con la consiguiente necesidad de apartar la vista del camino.
Ahora, los botones tradicionales están recuperando protagonismo. Y no se trata simplemente de una cuestión de preferencias de los conductores. Euro NCAP, el organismo europeo que evalúa la seguridad de los automóviles, comenzó a premiar expresamente a los fabricantes que mantienen controles físicos para las funciones esenciales.
La novedad quedó reflejada en los últimos ensayos de seguridad realizados bajo los protocolos de 2026, que muestran diferencias importantes entre las marcas que apostaron por conservar los comandos tradicionales y aquellas que trasladaron prácticamente todas las funciones a una pantalla central.
Por qué los botones tradicionales vuelven a ser importantes
El cambio de criterio parte de una preocupación concreta: cuanto más tiempo necesita un conductor para encontrar una función dentro de una pantalla, mayor es el riesgo de distraerse de lo que ocurre en la calle o la ruta.
A diferencia de una superficie táctil, un botón o una perilla permiten identificar y ejecutar determinadas acciones mediante el tacto, sin necesidad de mirar constantemente dónde se está presionando.
Por esa razón, Euro NCAP estableció dentro de su evaluación de conducción segura que determinadas funciones deben poder accionarse mediante controles físicos directos, en lugar de quedar ocultas dentro de los menús digitales.
Entre ellas aparecen los indicadores de giro, los limpiaparabrisas y lavaparabrisas, las balizas, la bocina y el sistema de llamada automática de emergencia, conocido como eCall, obligatorio en determinados vehículos nuevos comercializados en Europa.
La organización explicó que esta decisión también responde a las críticas de los consumidores, que comenzaron a cuestionar la incorporación de demasiadas funciones cotidianas a las pantallas. Según las investigaciones citadas por el organismo, los controles táctiles tienen un mayor potencial de distracción que los botones físicos.
Esto no significa que las pantallas vayan a desaparecer de los autos. La tendencia que promueve Euro NCAP apunta a una combinación: tecnología digital para determinadas funciones de información, entretenimiento y confort, pero comandos físicos accesibles para las operaciones fundamentales de conducción.
Audi y Kia, entre las marcas que recuperan los botones
Uno de los ejemplos más destacados es el nuevo Audi Q7. La marca alemana, perteneciente al Grupo Volkswagen, había recibido cuestionamientos por eliminar interruptores y botones en algunos de sus modelos.
Sin embargo, en las nuevas pruebas consiguió un 90% de puntuación en controles de conducción, con un resultado del 100% en las tareas esenciales y del 80% en las funciones de confort e infoentretenimiento.
El organismo destacó que el vehículo utiliza botones y palancas claramente visibles, ubicados de manera ergonómica y fáciles de operar sin necesidad de desviar la atención del tránsito.
El Kia EV2 también obtuvo calificaciones muy favorables en este apartado. Aunque pertenece a un segmento diferente, el modelo demuestra que la incorporación de controles tradicionales no es una solución reservada a vehículos de alta gama.
Ambos modelos consiguieron, además, buenos resultados mediante sistemas capaces de adaptar sus advertencias al comportamiento del conductor.
En el caso del Audi Q7, el asistente de mantenimiento de carril modifica su sensibilidad según el nivel de atención detectado. De esa manera, puede reducir las advertencias e intervenciones cuando quien maneja está atento y no presenta señales de distracción.
El Kia EV2, por su parte, incorpora un sistema de monitoreo del conductor que también adapta su estrategia de avisos según el estado de atención de la persona al volante.
Autos europeos y chinos: las diferencias que revelaron las pruebas
Los resultados de Euro NCAP muestran una diferencia marcada entre varios fabricantes europeos y chinos, aunque con excepciones.
Entre los vehículos evaluados durante 2026, el BMW iX3 obtuvo el 100% de los puntos correspondientes a los controles de conducción. El Cupra Raval alcanzó el 80%.
En el caso de las marcas chinas, el Geely E2 se destacó con un 80%, pero otros modelos quedaron bastante más atrás.
El contraste más llamativo aparece con el XPENG X9. Esta minivan de gran tamaño concentra buena parte de sus funciones en una pantalla central y obtuvo apenas un 20% en controles de conducción, una calificación considerablemente inferior a la conseguida por el Audi Q7.
Otros vehículos chinos también recibieron puntuaciones bajas: el ZEEKR 7GT y el AION UT alcanzaron el 20%, mientras que el Leapmotor B05 no consiguió puntos en ese apartado.
Sin embargo, hay una distinción importante: estas cifras corresponden exclusivamente a la evaluación de los controles y no representan la seguridad general de cada automóvil.
De hecho, el XPENG X9 consiguió igualmente las cinco estrellas de Euro NCAP, gracias a sus buenos resultados en otras áreas, como la prevención de choques y la protección posterior a un accidente.
El modelo también presentó dificultades durante una evaluación de unos 2.000 kilómetros por rutas europeas, en la que su asistente de velocidad no alcanzó los parámetros establecidos por el organismo.
Las cinco estrellas ya no dependen solamente de cómo resiste un auto los choques
Las nuevas pruebas muestran hasta qué punto cambió la manera de evaluar la seguridad de un vehículo.
Durante mucho tiempo, buena parte de la atención estuvo concentrada en la resistencia de la carrocería, los airbags, los cinturones y la protección de los ocupantes durante un impacto.
Esos aspectos siguen siendo fundamentales, pero los protocolos actuales también analizan cómo el diseño del habitáculo, las asistencias electrónicas y la interacción con los comandos pueden influir en la posibilidad de sufrir un accidente.
La evaluación contempla cuatro grandes dimensiones: conducción segura, prevención de choques, protección durante el impacto y seguridad posterior al accidente.
Dentro de ese esquema, la facilidad para operar los comandos tiene un peso propio. Un automóvil puede ofrecer excelentes sistemas de frenado automático o una estructura altamente resistente y, al mismo tiempo, perder puntos si obliga al conductor a buscar funciones básicas en menús digitales.
El mensaje de Euro NCAP a las automotrices
Aled Williams, director del programa Euro NCAP, celebró el cambio de orientación adoptado por Audi y Kia y destacó que ambas compañías decidieron aplicar un criterio más práctico en el diseño de sus vehículos.
Según explicó, los nuevos protocolos recompensan la utilización inteligente de botones e interruptores físicos porque pueden reducir las distracciones al conducir.
Williams elogió a las dos marcas por adoptar "un enfoque de sentido común", mientras que cuestionó la estrategia de XPENG de mantener gran parte de sus funciones en la pantalla táctil, pese a las críticas recibidas de compradores europeos.
El directivo sostuvo que otros fabricantes deberían considerar la misma estrategia y evitar complejidades innecesarias en operaciones que requieren respuestas rápidas.