Jueves 29 de Mayo de 2008
En febrero de 1972, el diario La Opinión —dirigido por Jacobo Timerman— publicó una crónica del periodista y escritor Osvaldo Soriano sobre el caso Puch, "un hijo único, mimado por la abuela y la madre".
En su introducción: "Los primeros pasos", el Gordo Soriano decía: "Carlos Eduardo estudia piano; la maestra dice que tiene gran facilidad y que es un chico respetuoso. Ejercita con Hannon y la abuela está contenta con él porque aprendió muy bien a hablar alemán y también puede conversar en inglés. Claro que no es un chico afeminado, como esos que tocan en las fiestas familiares para ganar aplausos. El sale a jugar a los cowboys con los chicos del barrio y juega al fútbol. Se cree Sanfilippo y cuando le quitan la pelota protesta, dice que fue foul. Pero no le hacen caso porque es un poco antipático, casi agresivo cuando discute. Le dicen «Leche Hervida»", escribía Soriano.
En otra parte de la crónica, resaltaba que: "Una contestación irrespetuosa a su maestra lo lleva un día frente a la directora. Ella lo reta, le levanta la voz. El suda muy frío, toma una silla y la destroza contra la pared".