Llevará varios meses tapar las fugas radioactivas de las centrales nucleares
Intentan cerrar grietas en uno de los edificios que alberga las turbinas en la planta de Fukushima. Realizan pruebas en zonas afectadas donde no habían llegado los técnicos ante los riesgos.

Lunes 04 de Abril de 2011

La lucha para hacer frente a las fugas radioactivas en la central nuclear de Fukushima podría durar meses, reconoció ayer el gobierno japonés, mientras los expertos intentan tapar una grieta detectada en el reactor 2.

"Posiblemente lleve varios meses acabar con todas las filtraciones", dijo el portavoz del gobierno, Yukio Edano. "Japón --señaló-- no podrá evitar una larga lucha--" contra la crisis nuclear, según la agencia de noticias Kyodo.

Los trabajadores de la central intentan ahora taponar una grieta detectada en una caja de cables de uno de los edificios que alberga las turbinas. La grieta de 20 centímetros permite la filtración hacia el mar de agua radioactiva. A 40 kilómetros de la central, la contaminación con yodo es dos veces superior a la permitida, siendo ésta la primera vez que se mide una radioactividad tan alta en zonas marítimas tan lejanas a la costa.

"En la pared del reactor, la radioactividad detectada es de más de 1.000 milisievert por hora", indicó Tepco, empresa operadora de la planta.

Los primeros intentos de sellar con cemento la grieta en el muro de hormigón fracasaron. Ayer se intentó taponar el área con un polímero químico, para impedir así la fuga de agua.

Productos afectados. El gobernador de la prefectura japonesa de Fukushima, Yukei Sato, criticó ayer a la agencia de supervisión nuclear del país por la tardía publicación de datos sobre productos agrícolas posiblemente no afectados por radioactividad en la región, porque repercute sobre la posibilidad de venta de los mismos.

"¿No pueden aumentar el número de personas que hacen pruebas? La vida de los campesinos está en juego. La pregunta es si podrán vivir mañana", dijo Sato durante un encuentro del equipo especial anticatástrofes de la prefectura con representantes de la autoridad.

La crítica se dirige a los retrasos en la publicación de datos sobre productos agrícolas de la región posiblemente no afectados por la radiactividad. "He entendido", fue la respuesta que le dio uno de los funcionarios. Luego, el mismo miembro de la agencia nuclear dijo que la autoridad no cuenta con suficiente material para realizar las pruebas en la prefectura.

Las autoridades japonesas midieron ayer niveles de radioactividad dentro de los permitidos en verduras y mariscos procedentes del área donde se encuentra la central nuclear de Fukushima en problemas.

En 33 de las 49 verduras y frutas analizadas se hallaron yodo y cesio, pero en niveles que quedaron dentro de los límites permitidos para alimentos. Representantes del Ministerio de Salud indicaron que podría ser posible que remita la propagación de sustancias radioactivas, según la información.

Se halló cesio en cinco tipos de mariscos de la costa de Ibaraki, la provincia vecina, pero en este caso los valores están del mismo modo dentro de lo legalmente permitido.

El gobierno de Tokio ordenó el 23 de marzo a la prefectura que detenga todo envío de alimentos después de que se encontraran indicios de radiación en brócolis y espinacas procedentes de Fukushima.

A partir de estos resultados, el gobierno analiza la opción de levantar las medidas.

Desde hoy se analizarán en un instituto de investigación los bienes industriales procedentes de Fukushima por su posible contaminación con radioactividad. La región teme que las medidas restrictivas afecten la producción económica.

El gobierno japonés y Tepco midieron ayer por primera vez la radioactividad atmosférica en los 20 kilómetros evacuados en torno a la planta nuclear de Fukushima.

Las mediciones registraron valores de hasta 50 microsievert por hora. El gobierno nipón y Tepco habían medido hasta ahora sólo la radioactividad en zonas fuera del área de evacuación. Dentro de la zona no se habían realizado pruebas argumentando que la gente ya había sido evacuada y que el riesgo de radiación era muy grande para los técnicos.

El gobierno espera los detalles de mediciones en otras 30 localidades y anunció que pondrá las informaciones a disposición de expertos atómicos de Estados Unidos. Estos habían pedido más análisis y ofrecieron evaluar medidas para evitar la propagación de elementos radioactivos.

En tanto, ayer indicaron que el 30 de marzo encontraron en la central los cadáveres de dos trabajadores del reactor 4 que estaban desaparecidos desde el tsunami del 11 de marzo. Los cuerpos de los dos jóvenes, de 21 y 24 años, presentaban numerosas heridas y se estima que las muertes fueron producto de pérdida de sangre.

Tras un análisis de las radiaciones -que no dio resultados "problemáticos"- los restos mortales, en avanzado estado de descomposición, fueron entregados a los familiares.

Sismo en Java. La Agencia Sismológica de Indonesia levantó ayer alertas de tsunami tras un terremoto de magnitud 7,1 en la costa sur de la isla de Java.

El terremoto tuvo una profundidad de 10 kilómetros y no informaron de daños. La compañía estatal de energía Pertamina dijo que su refinería en Cilacap no tuvo daños tras el terremoto y que su producción era normal. (Reuters y DPA)