Sábado 05 de Enero de 2013
Las autopsias realizadas a los cuerpos de la madre e hija asesinadas en la localidad bonaerense de Lincoln revelaron que recibieron 19 y siete puñaladas, respectivamente.
Las pericias realizadas ayer, al día siguiente del doble crimen ejecutado por la ex pareja de la mujer, resultaron una muestra escalofriante de la ferocidad del ataque consumado por Miguel Angel López, de 41 años, quien luego se ahorcó. Lo apodaban Boyer.
Las heridas provocadas con un cuchillo estaban en el rostro y el cuello de las víctimas, en los brazos y en la espalda, lo cual indica que intentaron defenderse, según interpretaron los peritos.
Nélida Bustos, de 35 años, recibió 19 puñaladas en distintas zonas. Estaba acostada al momento de ser agredida por López, quien ingresó a la casa del barrio La Loma través de una puerta ventana. Su hija Evelyn Sarmiento, de 10 años, en tanto, soportó siete cortes: seis en la espalda y uno en el cuello, que le afectó la aorta. Los investigadores creen que tras apuñalar a su ex pareja, el hombre persiguió a la niña, quien ensangrentada pudo salir de la casa a pedir ayuda a familiares aunque falleció camino al hospital.
Las autopsias fueron realizadas en el instituto de investigación criminal de la ciudad de Junín.
Una herida en el brazo izquierdo de Nélida dio cuenta de que quiso defenderse. Pero los cortes en la garganta se convirtieron en mortales al desgarrarle la tráquea y el esófago.
La niña presentaba un corte mortal de 12 centímetros de largo en su cuello.
López, tras cometer el doble crimen apareció ahorcado en un campo de las afueras de la ciudad de Lincoln.
El hombre había sido señalado como ejecutor de los asesinatos por otro hijo de la mujer, un chico de 14 años que logró escapar del lugar del ataque con su hermanito, un bebé de pocos meses de vida.
El adolescente, según indicaron los medios de prensa locales, aseguró que el asesino mató a su madre, corrió y atacó Evelyn y luego escapó de la escena del crimen subido a su bicicleta.
Confirman suicidio
El cadáver del asesino Miguel Angel López, hallado a 14 kilómetros de Lincoln, presentaba según la autopsia practicada ayer signos de ahorcamiento “compatibles con una maniobra suicida”, descartándose la participación de otra persona.