Leopoldo Brizuela, el escritor que vio cómo el agua acababa con su biblioteca
El escritor argentino Leopoldo Brizuela, uno de los damnificados por el terrible temporal que asoló la semana pasada la ciudad de La Plata, no tuvo más opción que tirar parte de su biblioteca luego de que quedara bajo el agua. El ganador del Premio Alfaguara 2012 con su novela "Una misma noche" dice...

Jueves 11 de Abril de 2013

El escritor argentino Leopoldo Brizuela, uno de los damnificados por el terrible temporal que asoló la semana pasada la ciudad de La Plata, no tuvo más opción que tirar parte de su biblioteca luego de que quedara bajo el agua. El ganador del Premio Alfaguara 2012 con su novela "Una misma noche" dice: "Todavía no he vuelto a escribir. Hay mucho que hacer y estamos muy golpeados".

"Vivo en la vieja casa familiar, de dos plantas, que en algún momento, cuando mis padres fueron ya muy viejos, dividí. La planta baja la ocupan mi madre y una señora que la acompaña. La casa se inundó hasta un metro de altura. Los muebles de mi madre, muchos electrodomésticos, hubo que tirarlos", cuenta en la entrevista.

"Una gran parte de mi biblioteca estaba todavía ahí y en el garaje. Tirarla —porque había quedado inutilizada— fue doloroso, por los recuerdos, sobre todo. Por suerte yo estaba en casa, y pude hacer que subieran. Si no habrían muerto. La mayor parte de los muertos son ancianos. Vimos todo desde el balcón, alucinados. Por suerte todas mis cosas, mis papeles, mi archivo, mi computadora, están en la planta alta, así que no perdí nada".

El temporal sin precedentes causó más de medio centenar de muertes en su ciudad natal, ubicada a unos 50 kilómetros al sur de Buenos Aires. "Fue una catástrofe que nunca hubiéramos imaginado posible, y que, incluso mientras ocurría, nos parecía que no podía ir más allá. Mi casa jamás se inundó. Lo cierto es que fue una tormenta como ninguna de que tuviéramos memoria: cuatro horas de lluvia continua, y de lluvia feroz, como en el peor momento de una tormenta".

Sin embargo, en un principio, nada hizo prever semejante desenlace, ya que sólo corría agua por la calle, relata Brizuela. "Pero pronto se volvió un río feroz por donde era imposible siquiera intentar caminar. Los autos que pasaban por ahí quedaron varados y no se moverían en doce horas. Frente a mi casa, un autobús lleno de gente pasó la noche, mientras a su alrededor pasaban flotando ramas, árboles, todo tipo de cosas, hasta un auto. Hasta que por fin el río empezó a entrar en las casas, por la puerta, y por los resumideros".

"Fue entonces que decidí cortar la luz, subir con mi madre a la planta alta y esperar ahí. En ese momento también se cortaron todos los servicios. Estábamos aislados, ignorantes del drama que se vivía, mucho peor, varias calles más allá, donde ancianos quedaban atrapados en sus casas, y morían ahogados. Mirábamos como hipnotizados, durante toda la noche, correr el agua furiosa."

Y agradece "que fuera feriado y haber estado en casa; porque a poco de iniciada la tormenta yo no hubiera podido llegar hasta aquí... y de hecho, mucha gente quedó desesperada, intentando entrar en la ciudad o en su barrio, intuyendo lo peor para los suyos y sus casas".

"Frente a tal cosa, y por respeto a todo lo que sufrimos, a la magnitud del dolor y de la pérdida, creo necesario decir la verdad pura. Y la verdad es que no entiendo cómo podría haberse vuelto inofensivo a un fenómeno así. Por respeto a lo que nos ocurrió, no quiero hablar de lo que no sé ni entrar en el juego de algunos", concluyó.

Reafirman que son 52 muertos

El juez de garantías de La Plata, Guillermo Atencio, confirmó que los cuerpos alojados en la morgue del cementerio no corresponden a más víctimas del temporal, en el medio de versiones. Por su parte, el subsecretario de Política Criminal, César Albarracín, aseguró que "tenemos 52 víctimas confirmadas, las 51 que ya habíamos dado y la mujer desaparecida cuyo cuerpo fue encontrado ayer".