Sábado 17 de Septiembre de 2011
El fiscal de Morón Marcelo Tavolaro sigue evaluando las declaraciones indagatorias de los últimos detenidos en la causa por el crimen de Candela Rodríguez, a la espera de los resultados de las pericias de ADN sobre la mayoría de los protagonistas del caso y un análisis de los teléfonos secuestrados a lo largo de la pesquisa.
Se trata de una pericia que busca recuperar los mensajes de texto, fotos y videos que pudieron haber sido borrados, indicaron fuentes del caso.
Mientras tanto, el fletero Guillermo López y el verdulero Fabián Gabriel Gómez, detenidos en la noche del miércoles último en la localidad bonaerense de Hurlingham, se declararon inocentes, pero el fiscal contrastaba las pruebas secuestradas en los procedimientos y el testimonio clave que llevó a sus arrestos.
Ayer, el abogado Alberto Domínguez, representante de la esposa de un remisero que estuvo demorado el lunes pasado por tenencia de armas, admitió que el hombre sería el que aportó las declaraciones que llevaron a detener a López y Gómez.
"Este hombre ha dejado desprotegida a toda su familia y tememos por su seguridad, así que pedimos custodia para ellos".
Mientras tanto, otro de los testigos claves de la causa quedó formalmente cuestionado: se trata de la mujer que dio un relato (por momentos confuso) sobre cómo secuestraron y mataron a Candela.
Los voceros del caso confirmaron que se trató de una mujer que estuvo presa.
Tendrían al matador. "Primero se presentó un hombre a la fiscalía y dijo que fue a buscar a su hija, que estaba detenida en una comisaría y ella le dijo que sabía todo sobre el caso Candela", dijo el abogado José Pereyra, defensor de Gladys Cabrera, dueña de la casa de Kiernan 992, de Villa Tesei, donde se encontraron rastros de ADN de la nena asesinada.
El fiscal Tavolaro le dio entidad a sus dichos porque ordenó la detención de Hugo Bermúdez, bajo la sospecha de ser autor material del crimen; a él se lo sindicó como un supuesto "transa" que tenía problemas con la familia de Candela y al que "se le fue la mano".
Ayer, el juez de Garantías de Morón Jorge Rodríguez aceptó la denuncia por falso testimonio que radicó contra esa testigo protegida en su contra la esposa del carpintero, Néstor Altamirano, detenido en la causa, dijo el abogado Matías Morla.
La causa, sin embargo, espera avanzar con los resultados de los exámenes de ADN que se hicieron el martes pasado sobre los detenidos Cabrera, Altamirano, Bermúdez y Alberto Espíndola y los excarcelados Alfredo Monteros (padre e hijo) y Damián Valenzuela.
Se estima que también se le harán esos exámenes a Gómez y López, los últimos detenidos, mientras que un menor también supuestamente implicado sería sometido a una pericia de voz para saber si hizo la llamada extorsiva en la noche del 29 de agosto, horas antes de que el cadáver de la nena apareciera en una bolsa a la vera de la Autopista del Oeste.