Las líneas aéreas volverán a vender pasajes desde el 1º de septiembre
Aviación Civil les permite reprogramar los vuelos en septiembre próximo desde, hacia o dentro del territorio nacional, según un decreto de ayer.

Martes 28 de Abril de 2020

La Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) autorizó ayer a las líneas aéreas a reprogramar sus operaciones regulares y comenzar a comercializar sus servicios a partir del 1º de septiembre próximo, a través de las resoluciones 143 y 144/2020 publicadas ayer en el Boletín Oficial.

Una de ellas autorizó a las líneas aéreas que operan servicios de transporte aéreo de pasajeros desde, hacia o dentro del territorio nacional a comercializar pasajes con fecha de inicio de operaciones a partir del 1º de septiembre de 2020.

La reprogramación de operaciones y las autorizaciones estarán supeditadas al efectivo levantamiento de las restricciones impuestas al transporte aerocomercial y a las modalidades de operación que oportunamente se pudieren establecer en función de la salida ordenada de la emergencia generada por el coronavirus.

La segunda resolución fijó que en el marco de la emergencia sanitaria las líneas aéreas sólo podrán comercializar servicios de transporte aéreo de pasajeros desde, hacia o dentro del territorio nacional, en la medida en que se encuentren formalmente autorizadas por la Anac. También precisó que la promoción y comercialización de servicios regulares y no regulares de transporte aéreo de pasajeros, en violación a lo establecido, será pasible de sanciones.

Por su parte, los especialistas del sector turístico internacional se interrogan sobre las medidas a tomar para reactivar una actividad en la que pueden perderse 100 millones de puestos de trabajo en el mundo, entre la cuales se barajan protocolos de seguridad sanitaria para vuelos y establecimientos, pasaportes sanitarios y destinos "Covid Free". En el foro virtual sobre la industria turística ante el Covid-19, "Impacto y Recuperación", organizado por Thinking Heads, los especialistas coincidieron en que los efectos de la emergencia sanitaria serán devastadores para el sector, y por ello la urgencia del trabajo conjunto entre gobiernos y empresarios para implementar acciones y, en su momento, declarar destinos libres de la enfermedad.

La presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (Wttc), Gloria Guevara Manzo, que participó de la videoconferencia, indicó que se deberán aplicar una serie de medidas sanitarias que brinden al viajero un entorno de seguridad y confianza en los destinos cuya imagen ha sido seriamente afectada. "Será necesaria la aplicación de test sanitarios de viaje, tomar muestras a los pasajeros antes de subir a un avión y antes de ingresar a un hotel, como en China, donde ya comenzó la reanudación de actividades y la gente lleva un carnet digital con su estado de salud, un pasaporte sanitario, algo que podrían implementar en otras regiones", detalló. Guevara Mazeo presagió que la reanudación de la actividad turística se dará de forma paulatina, comenzando en los próximos meses con viajeros locales yendo a destinos cercanos a su entorno, seguirá en una segunda etapa con el turismo regional, y finalmente se recuperarán los viajes internacionales. Estos debates se dan después de que el Consejo Mundial de viajes y Turismo (Wttc) advirtiera que unos 100 millones de puestos de trabajo pueden perderse en el mundo a causa de la pandemia. La CEO alertó que los mercados más relevantes están afectados "en una crisis sin precedentes que alcanza a todas las regiones del mundo", en un efecto dominó que en el sector representa la pérdida de un millón de empleos diarios. Por su parte, el vicepresidente del Grupo Meliá, Gabriel Escarrer, aseguró que el Covid-19 "va a tener el mismo impacto que una guerra, mucho más selectiva en cuanto a las muertes, pero más devastadora para nuestro sector". No sólo se refirió al sector hotelero, sino también al transporte, las ofertas de ocio, alquiler de vehículos, discotecas, bares, es decir, "estamos hablando de un potencial de destrucción en España de 2,8 millones de empleos".

Durante la videoconferencia, que fue presenciada por unas tres mil personas de todo el mundo, Escarrer marcó dos elementos distintivos que diferencian esta crisis de otras anteriores. "La globalidad es el primer elemento que la distingue porque todos los países destino y todos los países emisores de turistas están afectados, en mayor o menor medida, y con diferentes tiempos de recuperación", explicó. Agregó que el segundo elemento distintivo "es el alto nivel de incertidumbre, un enemigo letal para los negocios porque nos hace imposible ver escenarios fiables para establecer una recuperación". Escarrer coincidió con Guevara Manzo y Kike Sarasola, presidente de Room Mate Group, en que mientras no se llegue al punto de inflexión, que es cuando se encuentre la vacuna, "no nos podemos quedar con los brazos cruzados". "El mayor desafío va a ser recuperar la confianza del turista, que va a estar más concientizado en temas como la gestión de la seguridad sanitaria, y los empresarios vamos a tener que demostrar que garantizamos los protocolos sanitarios", agregó. Por su parte, Sarasola prefirió poner el acento en que "la crisis no va a ser tan larga porque no es una crisis endémica ni de sistema sino una pandemia, una enfermedad, y cuando se encuentre la vacuna todo pasará". Además, contó que, al igual que Escarrer, sus cadenas han prestado muchos hoteles para el sector sanitario, lo que implica "que ya tenemos los establecimientos preparados".

Los tres disertantes acordaron en que los test, los protocolos y los pasaportes sanitarios son la base para empezar, y el mensaje para dar al sistema político con el objetivo de devolver la confianza al turista. "En China, donde ha comenzado a moverse la actividad, esos testeos identifican dónde se ha estado, con quién ,y aunque ese modelo quizás no sea idéntico en Europa o Estados Unidos por cuestiones de privacidad de datos, se puede buscar un paso intermedio", precisó la presidenta de la Wttc. Y sobre los protocolos, destacaron que no se puede permitir que sean aislados, sino que debe ser una normativa global, "así los turistas estarán bien orientados sin tener que diferenciarlos según país, ciudad o región", coincidieron.