Las frases más destacadas de la misa de asunción de Francisco
 Durante la homilía de inicio de su pontificado, el Papa Francisco dejó profundos conceptos que regirán la etapa que comienza.

Martes 19 de Marzo de 2013

El papa argentino Francisco dio las claves de su pontificado en la homilía que pronunció este martes en la plaza de San Pedro para inaugurar  su papado ante una multitud congregada en la explanada a la que habló de bondad, ternura, esperanza, pobres, servicio, de custodiar la creación y evitar la destrucción y la muerte. 

 
- “Custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos; he aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado”
 
- “Prestar un servicio humilde y abrir los brazos para custodiar a todo el pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños”.
 
- “No tener miedo de la bondad ni a la ternura” y llamó a “todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social” a ser “guardianes” de los demás seres humanos y del medio ambiente.
 
- “No dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro”, dijo Francisco, quien recordó también que el mensaje central de la vida de San Francisco de Asis, en cuyo honor asumió el nombre de Francisco, es el de “tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos”.
 
- "La vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón".
 
- "Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen "Herodes" que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer. Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos «custodios» de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para "custodiar", también tenemos que cuidar de nosotros mismos".
 
- "Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura".
 
- "Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? (...) Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles".