Jueves 23 de Julio de 2009
Una cesárea planificada antes de la fecha prevista de parto duplica el riesgo de muerte para el bebé, según un estudio de investigadores de la Universidad de Ginebra presentado ayer.
En nacimientos normales muere un niño de cada mil, mientras que en las cesáreas programadas la cifra se duplica a 2,1. Las causas son según los expertos el adelantamiento de la fecha de nacimiento y problemas con los pulmones, que en un parto natural se desarrollan mejor.
Los médicos criticaron el aumento exponencial de cesáreas en todo el mundo y que no se tengan en cuenta o se minimicen las complicaciones que surgen durante estas operaciones.
El estudio de Ginebra es el primero a nivel mundial en el que se comparan de forma amplia los modos de nacimiento y se tiene en cuenta la duración del embarazo, según la universidad.
El equipo del médico Riccardo Pfister analizó para ello en el Hospital Universitario ginebrino 56.549 partos entre 1982 y 2004. Se tomaron en cuenta los embarazos de al menos 34 semanas. En los 22 años del estudio el número de cesáreas se duplicó hasta llegar al 20 por ciento del total.
Los científicos descubrieron que el riesgo de muerte para los niños que nacían por cesárea era mucho mayor. Si se suman las planificadas a las de urgencia, en total la tasa de muerte es de 5,7 por mil. l (DPA)