La turista australiana recorrió la zona del Bolsón donde fue atacada
Emma Kelly, la turista australiana de 23 años que fue atacada durante un paseo por El Bolsón, volvió a visitar la zona luego de que el único detenido en la causa fuera liberado por no poder...

Viernes 06 de Enero de 2012

Emma Kelly, la turista australiana de 23 años que fue atacada durante un paseo por El Bolsón, volvió a visitar la zona luego de que el único detenido en la causa fuera liberado por no poder ser identificado como el autor del hecho. "Estoy muy bien. Me puse un poco nerviosa en el comienzo del paseo pero ahora estoy muy bien", declaró ayer.

La joven agradeció el trabajo de los bomberos y los médicos que la asistieron ("se portaron espectacular", dijo), y les envió un mensaje especial a todas a las personas que rezaron por ella cuando no se conocía su paradero.

"Volvería a El Bolsón y a la Argentina, por supuesto. Gracias a todos los que pensaron en mí, rezaron por mí. Quiero decirles que no tengan miedo de venir a El Bolsón, que es un lugar adorable, hay mucha gente hermosa aquí. Y hay montañas hermosas", aseguró la joven.

Emma fue encontrada por un montañista luego de varios días de desaparecida. Apareció muy golpeada, deshidratada y en estado de shock, y fue evacuada del lugar en helicóptero y ambulancia hasta el hospital de El Bolsón, donde estuvo varios días internada por prevención.

Según sus primeros testimonios, luego del ataque permaneció desvanecida varias horas, hasta que se recuperó y comenzó a buscar el camino de regreso a El Bolsón, donde fue hallada tres días después.

Había salido el lunes 26 de diciembre pasado a la mañana a realizar una caminata por la zona del Cajón del Azul, sendero que nace a 7 kilómetros de El Bolsón, y fue interceptada a 3 kilómetros de andar por un hombre que la convenció de tomar un atajo.

La australiana relató al juez que repentinamente el hombre comenzó a agredirla, pegándole con un objeto contundente en la cabeza y dejándola semidesvanecida, pese a lo que igual pudo defenderse del ataque.

En una primera instancia, la policía había detenido a un hombre de unos 30 años como sospechosos del ataque. Luego debió liberarlo porque no fue identificado en rueda de reconocimiento como el responsable.

El caso tuvo sus aristas curiosas puesto que en un primer momento, los médicos que atendieron a la joven sospecharon que había sido abusada sexualmente, lo que después negaron. Sí constataron golpes y excoriaciones en todo el cuerpo de la australiana que mide 1.80 metro de altura y es de complexión atlética.

El padre de Emma, un pastor evangelista, y su madre, arribaron al país procedentes de Australia a los dos días de conocer el ataque a su hija.

Tras haber recibido a los padres de la chica, un amigo dijo que ella "está de diez, increíble, recuperó la alegría. No le pudieron quitar la sonrisa".

Emma llegó a la Argentina para visitar a unos amigos.