La tripulación de la última nave rusa Soyuz se salvó de milagro
La tripulación de la cápsula espacial Soyuz que aterrizó en Kazajistán el fin de semana último corrió grave peligro durante el descenso a la Tierra, informó ayer una agencia noticiosa rusa —Interfax— que citó una fuente no identificada del programa espacial, la cual explicó que la cápsula ingresó a la atmósfera de manera incorrecta...

Miércoles 23 de Abril de 2008

La tripulación de la cápsula espacial Soyuz que aterrizó en Kazajistán el fin de semana último corrió grave peligro durante el descenso a la Tierra, informó ayer una agencia noticiosa rusa —Interfax— que citó una fuente no identificada del programa espacial, la cual explicó que la cápsula ingresó a la atmósfera de manera incorrecta, con la escotilla de frente en vez de sus escudos protectores contra el calor. Como resultado, la escotilla sufrió daños significativos.

El funcionario también mencionó que la antena de la TMA-11 se quemó durante el descenso, lo que le impidió a la tripulación comunicarse adecuadamente con la misión de control.

"El hecho de que toda la tripulación se encuentra a salvo ya significa un gran éxito. Todo pudo haber resultado en algo mucho peor", dijo el funcionario a Interfax. "Se puede decir que estuvimos al borde de un precipicio".

Alexander Vorobyev, portavoz de la agencia espacial rusa, confirmó problemas en el descenso. Dijo que la escotilla y la antena sufrieron quemaduras parciales, pero indicó que es algo normal cuando reingresan a la atmósfera. Añadió que los investigadores que analizaron el aterrizaje del sábado pasado en la estepa kazaja le dieron una categoría tres sobre una escala de cinco puntos en cuanto a gravedad.

La tripulación, que incluyó a la primera astronauta nacida en Corea del Sur, regresó de una misión de aprovisionamiento de la estación espacial internacional.

Según funcionarios, la Soyuz tuvo un "regreso balístico" a la Tierra, una trayectoria muy inclinada que expone a la tripulación a fuerzas físicas extremas.

La tripulación había experimentado fuerzas gravitacionales hasta de 10 veces las que se sienten en la Tierra durante el descenso.

Ayer, la bioingeniera surcoreana Yi So-yeon admitió que se asustó durante el descenso. "Me dio miedo porque se sentía que todo estaba muy caliente".

Se trató del segundo incidente consecutivo de ese tipo, y el tercero desde 2003. Pese a los percances, el programa espacial ruso es reconocido por su eficacia.

Medios de prensa rusos informaron que fue, sobre todo, la tecnología estadounidense la que ayudó a localizar la cápsula, que aterrizó a más de 400 kilómetros del sitio elegido por los especialistas. (AP y DPA)