La terrible historia de los Fritzl
Un ingeniero eléctrico austríaco mantuvo casi 24 años en cautiverio a su hija, con la que tuvo siete descendientes, según trascendió este año.

Viernes 15 de Agosto de 2008

Un ingeniero eléctrico austríaco mantuvo casi 24 años en cautiverio a su hija, con la que tuvo siete descendientes, según trascendió este año.

La primera vez que Elizabeth Fritzl fue violada por su padre tenía 11 años y nunca pudo imaginar que la tragedia que vivió de niña se convertiría en una historia de terror que duró más de 30 años.

Los detalles de esta tragedia comenzaron a salir a la luz y la población austríaca se enteró gracias a la radio pública (ORF). La mujer fue violada regularmente por su padre y dio a luz a lo largo de su cautiverio a siete hijos, uno de los cuales murió tres días después de haber nacido. Tres de ellos vivían en casa de sus abuelos y los otros tres compartían el sótano junto con la madre.

El jefe de la oficina contra el crimen de Baja Austria, Franz Olter, tras confirmar la detención del hombre de 73 años, relató algunos pormenores de la confesión voluntaria de su hija.

Según el oficial, Elizabeth parecía estar psíquicamente perturbada y mostraba una pésima condición física. Después de que la policía le prometiera que nunca más volvería a ver a su padre y que sus hijos recibirían ayuda del Estado, la mujer se ofreció a relatar su martirio.

Según sus propias declaraciones, comenzó a ser violada sistemáticamente por su padre cuando cumplió 11 años y el 28 de agosto de 1984 fue encerrada en el sótano, después de haber sido anestesiada y esposada.

Al día siguiente, Elizabeth fue declarada oficialmente "desaparecida" y un mes más tarde su padre presentó a las autoridades una carta de su hija donde la joven rogaba que nadie la buscara.

En los siguientes 24 años de cautiverio, Josef Fritlz convirtió a su hija en su esclava sexual y la dejó embarazada en siete ocasiones. En 1996 dio a luz a mellizos, pero uno murió a los tres días de haber nacido. Su padre sacó el cadáver del sótano y lo incineró.