La terapia ayuda a organizar acciones

Lunes 08 de Septiembre de 2008

La intervención de los terapeutas en integración sensorial busca ayudar al chico en ese proceso de organización de acciones y si se trata de un trastorno generalizado del desarrollo (autismo), la terapia individual en sesiones cortas puede llevar hasta un año y medio.

  La sala donde se trata al niño está equipada con peloteros, hamacas y otros objetos de juego diseñados especialmente.

  Los especialistas someten a los chicos a distintas pruebas para provocar determinadas sensaciones en el sistema nervioso y, de este modo, detectan el área de respuesta alterada para trabajar sobre ella, estimulándola hasta equilibrarla.

  Los padres participan de la terapia junto a sus hijos.

  Bellingi explicó: "Les damos actividades sencillas para que continúen en sus casas según el perfil del chico".

 

Una dieta sensorial. "Es una dieta sensorial: si el nene es hiposensible, es decir, tiene baja la percepción táctil, lo que hacemos es buscarle ejercicios para intensificar el ingreso de sensaciones, como cambiar el cepillo de dientes común por uno eléctrico, incorporar al desayuno alimentos crocantes como cereales", comentó.

  El trabajo se combina además con psicólogos, odontólogos y fonoaudiólogos, debido a que otra dispraxia frecuente son los trastornos del habla, como el mutismo y tartamudeos.

  Elisa Aguerre, directora del hospital, sostuvo que "pese a que los dispráxicos a veces parecen torpes porque no controlan sus movimientos o no pueden hablar bien, son chicos tan o más inteligentes que cualquier otro". Indicó que "las dispraxias afectan a chicos que vienen tanto de familias humildes como con alto poder adquisitivo, y tratadas a tiempo son curables".