Lunes 20 de Diciembre de 2021
La variante Ómicron del coronavirus se está propagando de forma más rápida que la Delta y está causando infecciones en personas ya vacunadas o que se han recuperado de la enfermedad. Lo afirmó este lunes el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“Ahora hay pruebas consistentes de que Ómicron se está propagando de una manera significativamente más rápida que la variante Delta”, dijo Ghebreyesus, en una sesión informativa con medios en Ginebra. Y agregó: “Y es más probable que las personas vacunadas o recuperadas de Covid-19 puedan infectarse o reinfectarse”.
En este sentido, la científica jefe de la OMS, Soumya Swaminathan, dijo que la variante está logrando evadir algunas respuestas inmunitarias, lo que significa que los programas de refuerzo que se están poniendo en marcha en muchos países deberían dirigirse a las personas con sistemas inmunitarios más débiles.
Ómicron es más buena en evadir los anticuerpos generados por las vacunas contra el Covid-19, pero hay otras formas de inmunidad que pueden prevenir la infección y la enfermedad, dijeron los funcionarios de la OMS. “No creemos que todas las vacunas vayan a ser completamente ineficaces”, dijo Swaminathan.
Además, el experto de la OMS Abdi Mahamud indicó: “Aunque estamos viendo una reducción de los anticuerpos de neutralización, casi todos los datos muestran que las células T permanecen intactas, que es lo que realmente necesitamos”. Anticuerpos y células linfocitos T son los dos mecanismos principales del sistema inmunológico.
Aunque las defensas de anticuerpos de algunos cursos se han visto mermadas, existe la esperanza de que las células linfocitos T, el segundo pilar de la respuesta inmunitaria, puedan prevenir la enfermedad grave atacando a las células humanas infectadas.
Hay dos tipos principales de linfocitos: las células B y las células T. Las células B elaboran los anticuerpos para luchar contra bacterias, virus y toxinas invasoras. Las células T destruyen las propias células del cuerpo que han sido infectadas por virus.
El equipo de la OMS también ofreció esperanzas de que 2022 sea el año en que la pandemia -que ya ha acabado con la vida de más de 5,6 millones de personas en todo el mundo- termine, con el desarrollo de vacunas de segunda y tercera generación, tratamientos antimicrobianos y otras innovaciones.
“Esperamos consignar esta enfermedad de una forma relativamente leve, que se pueda prevenir fácilmente, que se pueda tratar fácilmente y que se pueda hacer frente fácilmente a esta enfermedad en el futuro”, dijo Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS. “Si podemos mantener la transmisión del virus al mínimo, podremos poner fin a la pandemia”, agregó.
Sin embargo, Tedros también dijo que China, donde se detectó por primera vez el coronavirus del SARS-CoV-2 a fines de 2019, debe estar dispuesta a aportar datos e información relacionados con su origen para ayudar a la respuesta en el futuro. Un reproche directo a China, que aún es renuente a dar información detallada de cómo se produjo el brote del virus en diciembre de 2019.
“Tenemos que seguir hasta que conozcamos los orígenes, tenemos que presionar más porque debemos aprender de lo que pasó esta vez para (hacerlo) mejor en el futuro”, afirmó.