La octava víctima fatal qom preocupa en Chaco
Es una mujer de 74 años que vivía en el barrio Cellilli, de Resistencia. Su esposo permanece internado. Vivían 11 personas en una casa.

Martes 19 de Mayo de 2020

Una mujer de 74 años integrante de la etnia qom murió ayer de coronavirus, en un sanatorio céntrico de la ciudad de Resistencia.

Juana Romero, perteneciente a la comunidad del barrio Cellilli, había sido internada el 8 de mayo, era diabética y estuvo en diálisis, con los pulmones muy comprometidos en la tercer fase. Su marido permanece internado en el mismo centro asistencial con diagnóstico de coronavirus y a todos los miembros de su familia les realizaron el hisopado, ya que tenían síntomas. En la misma casa vivían 11 personas. La víctima número ocho de los pueblos originarios del Chaco, murió ayer por la mañana. Es indudable, por la cantidad de casos que ya superan los 100, que las comunidades aborígenes son las más castigadas por esta pandemia de coronavirus.

Con este nuevo fallecimiento, el Chaco suma 31 víctimas fatales. En el parte epidemiológico matutino, el Ministerio de Salud especificó que de las personas internadas con Covid-19 hay dos en estado grave.

Desde el inicio de la pandemia del nuevo coronavirus, la provincia de Chaco resultó una de las más afectadas. Actualmente, es uno de los cinco distritos con nuevos casos junto a la ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Río Negro. Pero hay algo que preocupa aún más a las autoridades y es la situación en la comunidad qom de Resistencia.

Según datos oficiales, se registraban 556 casos positivos de coronavirus en el Chaco, de los cuales el 80 por ciento corresponden a la ciudad de Resistencia. Además, de ese total, 98 son pacientes de los pueblos originarios, de los cuales ocho fallecieron y otros 20 permanecen internados.

El Ministerio de Salud provincial, además, constató que en las últimas semanas se observa un incremento de la cantidad de confirmados, principalmente a partir de la transmisión comunitaria en los barrios Toba y Cellilli de Resistencia. A raíz de eso, en un trabajo asociado con la comunidad qom y los referentes barriales, personal sanitario realiza testeos en los barrios para identificar casos sospechosos de coronavirus y evitar que el Covid-19 se propague, mediante la toma de muestras casa por casa y en los centros sanitarios cercanos.

La tarea, sin embargo, no es sencilla: muchas calles están cerradas con montículos de tierra, la gente no respeta el distanciamiento social y muy pocos usan barbijos.

Las consecuencias de ello no tardaron en llegar. El martes, 19 residentes del Gran Toba fueron internados en el Hospital Perrando con diagnóstico de coronavirus. Y el jueves se informó de la muerte de uno de ellos, un hombre de 35 años que también sufría de obesidad mórbida, y al día siguiente de otro de 58 años, que era un pastor de una comunidad evangélica que iba de casa en casa en el barrio.

Además, la preocupación es mayor en torno a las altas voluntarias. Según trascendió, la semana pasada Alfredo Segundo, del barrio Ceililli, y Baltazar Navarro, del barrio Toba, rechazaron la internación y solicitaron el alta voluntaria en contra del informe de los médicos.

Ambos fueron trasladados en ambulancia hasta sus domicilios, donde deben guardar cuarentena y aislamiento, con custodia policial para que cumplan con esa orden.