La obesidad aumenta la discriminación laboral
obesidad. El estudio dice que en la región el porcentaje de población con sobrepeso creció en la última década.

Miércoles 13 de Noviembre de 2019

En sintonía con la celebración ayer del Día Mundial de la Obesidad, el director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro de Madrid, dedicada al tratamiento de la obesidad y el sobrepeso, el doctor Gontrand López-Nava, alerta contra el aumento de la discriminación laboral por obesidad que sufren muchos pacientes, que reduce sus oportunidades de crecimiento dentro de la empresa, entre otras consecuencias.

Tal y como explica el doctor López Nava, las personas que sufren obesidad deben afrontar, además de su situación física y familiar, una discriminación laboral que en muchos casos se suma a su necesidad de cuidados médicos extra. "En el puesto de trabajo la imagen de la persona es importante. Pesar más de diez kilos de lo que sería su peso normal está creando en el trabajador un estigma social que perjudica sus relaciones laborales y su carrera profesional", afirma. "Esta recriminación en el entorno laboral se traduce incluso en achacar a estos pacientes su impacto negativo para la rentabilidad de la empresa y en el gasto sanitario que generan a la firma y al sistema sanitario", revela el médico. "Paralelamente, para estas personas hacer horas extras es un agravante físico más", añade.

Por ejemplo, según afirman los pacientes, los jefes verbalizan exteriormente sus muchas bajas en la empresa. En general, las personas obesas superan un mes de baja al año como consecuencia de que deben llevar a cabo más pruebas diagnósticas relacionadas con dolores de espalda y musculares, apnea, colesterol, hipertensión, pruebas radiológicas, TACs, páncreas, vesícula o riñones, etc.; además de pedir permisos más frecuentes para realizar sesiones de fisioterapia y rehabilitación.

"La consecuencia de esta discriminación laboral es que muchas personas obesas debido a su peor estado de salud padecen aislamiento en su entorno de trabajo, bajan su autoestima, se abandonan incluso más al ver que les cuesta muchísimo adelgazar", añade. "Tampoco ayudan los compañeros de trabajo que constantemente recriminan a la persona obesa si come mucho o si no es capaz de seguir una dieta, lo que a su vez provoca más ansiedad que puede derivar en incrementar el peso en otros 20 kilos en un año", resalta el director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro de Madrid.